Salvador Jacinto Polo de Medina

Polo de Medina, Salvador Jacinto

 
(1603-76) Poeta español. Autor de Ocios de la soledad.
Ejemplos ?
El Fabulero (1764), cinco romances gentílicos bajo el sello de Luis de Góngora, Francisco de Quevedo, Lope de Vega, Juan Pérez de Montalbán, el Marqués de Esquilache, el Conde de Villamediana o Salvador Jacinto Polo de Medina La Perromachia (1765), «fantasía poética» en redondillas que participa tanto de las epopeyas burlescas del Seiscientos — La Gatomaquia, del Fénix', y La Mosquea, de Villaviciosa— como de La Burromaquia, de Gabriel Álvarez de Toledo (1744).
Al pedir de las mujeres, que salió en una miscelánea de diversos autores a costa de Francisco de Robles (Madrid: Alonso Martínez, 1636) en compañía de tres fábulas mitológicas, dos burlescas de Salvador Jacinto Polo de Medina (Fabula de Apolo y Daphne y Fabula de Pan y Syringa), y una, la Fabula de las tres diosas, de Gabriel del Corral; completa el bloque un discurso de Hipólito Laurencio de Castilla en prosa y verso titulado El mayor dolor de amor, y un romance A un hombre muy largo de cuerpo.
Otros murcianos ilustres son: Ibn Sabin al-Mursí (1217-1270), maestro sufí y filósofo; Abu al-Abbas al-Mursi (1219-1287), maestro sufí que da nombre a la mezquita más importante de Alejandría (Egipto); Ibn Razin al-Tuyibi (1227-1293), poeta y gastrónomo, Andrés de Claramonte (1560-1626), dramaturgo y actor; Pedro Orrente (1580-1645), pintor barroco difusor del naturalismo italiano en España; Diego de Saavedra Fajardo (1584-1648), escritor y diplomático de Felipe IV; Salvador Jacinto Polo de Medina (1603-1676)...
En Francia se reimprimió también tres años antes (París:Miguel Vaugon, 1661) directamente de la edición de 1636 junto con las demás obras de la miscelánea, y al año siguiente fue traducida por Claude Lepetit (Paris: chez Jean Guignard, 1662) El editor de las obras de Salvador Jacinto Polo de Medina José Alfay (Zaragoza: Diego Dorner, 1664) la incluye, junto con la continuación de Daliso de Orozco, como de este autor, curándose en salud en el prólogo que pone a esta obra diciendo que le parece es de él; no da ninguna otra razón, pero podemos suponer por qué: sencillamente porque figuraba junto a dos poemas suyos en la miscelánea de 1636.
Destacados profesores del centro fueron el escritor murciano Salvador Jacinto Polo de Medina, que llegó a ser rector del mismo en el siglo XVII, y el licenciado Francisco Cascales, una de las voces humanistas más autorizadas de su tiempo.
Este poema desató una gran polémica a causa de su oscuridad y afectación y le creó una gran legión de seguidores, los llamados poetas culteranos (Salvador Jacinto Polo de Medina, fray Hortensio Félix Paravicino, Francisco de Trillo y Figueroa, Gabriel Bocángel, el Conde de Villamediana, sor Juana Inés de la Cruz, Pedro Soto de Rojas, Miguel Colodrero de Villalobos, Anastasio Pantaleón de Ribera...) así como enemigos entre conceptistas como Francisco de Quevedo o clasicistas como Lope de Vega, Lupercio Leonardo de Argensola y Bartolomé Leonardo de Argensola.
Otros poetas culteranistas fueron: Juan de Tassis, conde de Villamediana, Gabriel Bocángel, Pedro Soto de Rojas, Anastasio Pantaleón de Ribera, Salvador Jacinto Polo de Medina, Francisco de Trillo y Figueroa, Miguel Colodrero de Villalobos y fray Hortensio Félix Paravicino.