Salomón

salomón

(De Salomón, rey de Israel.)
s. m. Persona de gran sabiduría.

salomón

 
m. fig.Hombre de gran sabiduría.

Salomón (Šelōmō)

 
(s. X a C) Rey de Israel (¿970-933 a C?), hijo de David y Betsabé. Hizo acopio de numerosas riquezas y su fama le valió la visita de varios monarcas extranjeros. A su muerte, el reino se desmembró en dos, Judá e Israel. Se le atribuyen los Proverbios, el Cantar de los Cantares y el libro de la Sabiduría.
Traducciones

Salomón

Solomon

Salomón

SMSolomon
Ejemplos ?
De pronto, y como atraídos por una fuerza secreta, en un momento inexplicable, nos besamos en la boca, todos trémulos, con un beso para mí sacratísimo y supremo: el primer beso recibido de labios de mujer. ¡Oh, Salomón, bíblico y real poeta!
Tal vez no hubiese conformidad entre Salomón y Perogil en lo que se refiere a algunas condiciones esenciales de la mujer fuerte; pero si la más necesaria es hacer grata la vida, nadie con mayor fortaleza y virtud que la esposa malograda de aquel amigo mío.
Por si mis lectores no conocen a este personaje, han de saberse que los demonógrafos, que andan a vueltas y tomas con las Clavículas de Salomón, libros que leen al resplandor de un carbunclo, afirman que Lilit, diablo de bonita estampa, muy zalamero y decidor, es el correveidile de Su Majestad Infernal.
Los primeros colonizadores vinieron de la provincia de Loja y se ubicaron en el Sitio El Toro, este lugar también se lo conocía como Tambo, lugar que serbia de descanso a los viajeros y sus piaras de animales con carga que venían de la provincia de Loja a quienes se les hacía más cerca llegar a la parroquia Chacras para luego llegar al puerto de Hualtaco y por vía fluvial llegar al Puerto de Guayaquil. los señores Salomón Elizalde, Eucebio Duarte, David Herrera Cuenca, Benigno Calderón.
C., en el Salón de Sesiones, a los veintiséis días del mes de enero de mil novecientos cincuenta y cuatro: F. Salomón Jiménez, Presidente.
La hora de nona había pasado hacía largo tiempo; y el sol próximo al ocaso, doraba con sus últimos rayos la ciudad querida de sus abuelos, la hermosa Sunamitis cantada por la lira de Salomón, que alegre y risueñas se extendía sobre dos colinas acariciada por las tibias brisas de la primavera.
Iba con tanta majestad y era tan gallarda morena que parecía la propia reina de Sabá cuando caminaba hacia Jerusalem para visitar a Salomón y poner a prueba su sabiduría con enmarañados acertijos.
Una mañana apareció este pasquín en el primer patio de palacio: «Nació David para rey, para sabio Salomón, para soldado Laserna, Pezuela para ladrón».
fuí tan bruto que no sólo creí a mi hijo la octava maravilla, sino que ¡mal pecado! consentí en que un mi amigo, que no tenía mucho de lo de Salomón, lo hiciera poner en letras de molde.
Los judíos acostumbraron el monopolio de las mujeres por los ricos. Salomón nos da un ejemplo de ello, y debido a eso se produjeron naturalmente en los pobres, los repugnantes vicios de que la misma Biblia nos habla, acarreando el consiguiente rebajamiento en las costumbres, cuyas víctimas de preferencia lo fueron las mujeres.
Se le llama «hijo de David y rey en Jerusalén» ver 1 12, y aunque no aparezca escrito el nombre, ciertamente se le identifica con Salomón, a quien claramente alude el texto, 1 16 (ver 1 R 3 12; 5 10-11; 10 7) ó 2 7-9 (ver 1 R 3 13; 10 23).
¡Friolera!, añadió el montero en tono de zumba, es el caso que, sin haber nacido en Viernes Santo, ni estar señalado con la cruz, ni hallarse en relaciones con el demonio a lo que se puede colegir de sus hábitos de cristiano viejo, se encuentra, sin saber cómo ni por donde, dotado de la facultad más maravillosa que ha poseído hombre alguno, a no ser Salomón, de quien se dice que sabía hasta el lenguaje de los pájaros.