Salomé

Salomé (Šālēm)

  (m. 72?)
bib. Princesa judía, hija de Herodes Filipo y de Herodías.
Traducciones

Salomé

SFSalome
Ejemplos ?
Yo era tímido como un niño. Ella, naturalmente, fue, para mi amor hecho de armiño, Herodías y Salomé... Juventud, divino tesoro, ¡ya te vas para no volver!
Brownfield Jefe Adjunto de Misión: Stephen McFarland Consejero para Asuntos Políticos:Abelardo Arias Consejero para Asuntos Económicos: Richard Sanders Consejero para Asuntos Comerciales: Sean Kelley Cónsul General: Dan Keller Consejera para Asuntos Administrativos:Sandra Muench Funcionario para Seguridad Regional: Daniel Garner Consejera para Asuntos Públicos:Salomé Hernández La Embajada de los Estados Unidos está en la Calle F con Calle Suapure, Urb.
Marcos 16 1 Y COMO pasó el sábado, María Magdalena, y María madre de Jacobo, y Salomé, compraron drogas aromáticas, para venir á ungirle.
Mutatis mutandis, puede decirse que el hijo de Salomé pensaba como el campanero de marras, proponiéndose honrar con crímenes la memoria de su madre.
Mas, cuando estuvo de vuelta en la gruta, María había ya parido a su hijo. Y José le dijo: Te he traído dos comadronas, Zelomi y Salomé, mas no osan entrar en la gruta a causa de esta luz demasiado viva.
Tiene que ser histórico. Tal vez, por estas razones, no sea mi Salomé ni oriental ni antigua. Empiezo: ::Si canto, llenas mi boca ::mi alma está loca, ::luna, luna, ::luuuuuuuuuuuuna.
Era el magnífico pecado de las tragedias antiguas. La Niña Chole estaba maldita como Mirra y como Salomé. Acerquéme lleno de indulgencia, le descubrí la cara húmeda de llanto, y puse en sus labios un beso de noble perdón.
40 Y también estaban algunas mujeres mirando de lejos; entre las cuales estaba María Magdalena, y María la madre de Jacobo el menor y de José, y Salomé; 41 Las cuales, estando aún él en Galilea, le habían seguido, y le servían; y otras muchas que juntamente con él habían subido á Jerusalem.
La Madre Transverberación del Espíritu Santo se encargó en un convento de una parte de los dulces; Sor María en Gracia, fabricó en otro su buena porción de ellos; la Madre Salomé tomó a su cargo en el suyo las pastillas; una monjita recoleta mandó de regalo un escapulario; otras, dos estampitas; el Padre Florencio de San Pedro corrió con los sorbetes, y se encargaron a distintos manufactores y comisionados sustancias de gallina, botiquín, vinagre de los cuatro ladrones para el mareo, camisas a centenares y pantalón para los días fríos, chaqueta y pantalón para los días templados, chaquetas y pantalones para los días calurosos.
De cómo la muerte de una reina influyó en la vida de un rey Mama Salomé dejaba un hijo libre como ella y mocetón de quince años, el cual se juró a sí mismo, para cuando tuviese edad, vengar en la sociedad el ultraje hecho a su madre encorozándola por bruja y a la vez castigar a los terranovas por la rebeldía contra su reina.
Quien más riñe, gruñe y charlatanea es Salomé, mendiga engañosa, ciega y chata, que se acurruca en su silla de anea y enciende los coloquios, discute y disparata.
Mama Salomé, reina de mojiganga o de mentirijillas, no se parecía a los soberanos de verdad, que cuando sus vasallos los echan del trono poco menos que a puntapiés, se van orondos a comer el pan del extranjero y engordan que es una maravilla, y hablan a tontas y a locas de que Dios consiente, pero no para siempre, y que como hay viñas, han de volver a empuñar el pandero.