Ejemplos ?
―Puede ser: Pero, amigazo, confiese Que a usté tamién lo enternece El llanto de una mujer. Cuando a usté un hombre lo ofiende, Ya sin mirar para atrás, Pela el flamenco y ¡sas!
Artículo 93.- Terminación por mutuo acuerdo.- Cuando por circu nstancias im previstas, técnicas o e conómicas, o cau sas d e fuerza ma yor o caso fortuito, no fuere posible o conveniente para lo s inte reses de l as parte s, eje cutar total o parcialmente, el contrato, las partes pod rán, por mutu o acue rdo, conve nir en la extinción de todas o algunas de l as obligaciones contractuales, en el estado en que se encuentren.
Los sucesores, den­tro del cuarto grado, de los auto­res de obras que hayan entrado en el dominio público, podrán recobrar el derecho de propiedad intelectual por el tiempo que fal­te hasta el cumplimiento de los ochenta años que concede esta ley, siempre que llenen por su parte los requisitos que la misma exige; pero deberán indemnizar á los editores que tengan impre­sas dichas obras del valor que, á juicio de peritos, tengan los ejem­plares que se hayan inscrito en el Registro dentro de los dos meses siguientes á la promulga­ción de esta ley.
Por inducción aprecia ésta muchas veces, en presencia de un hecho, las cau- sas que lo engendraron y las consecuencias que su realización produjo ó debió producir.
contra todas nuestras esperan- sas, la dificultad de trepar los Cerros cuyo camino hera de practica al enemigo, todo concurrio á no poderse sostener pr.
De tiempo en tiempo un relámpago rasgaba el horizonte y las dunas aparecían solitarias y lívidas. Empezaron a caer gruesas gotas de agua.
EL COMISARIO (a Maese Jacobo) No os asustéis. Yo no soy hombre para dañaros y las cosas marcharán suavemente. MAESE JACOBO ¿El señor está invitado a vuestra cena?
La Universidad, los colegios y las comunidades religio- sas toman tambien parte eh el duelo, con versos mas 6 me- nos alambicados.
Dos horas antes de que Bolívar llegara, se dirigió el capitán de cívicos don Martín Gamero, por mandato de la autoridad, á casa de las escogidas, y sin muchos preámbulos las declaró pre- sas; y en calidad de tales las condujo al domicilio preparado para alojamiento del Libertador.
Podrá inclusive co ntratar co n empre sas extranje ras sin requerir los requisitos previos de domiciliación ni de p resentación de garantías; los cuales se cumplirán una vez suscrito el respectivo contrato.
Probablemente, para ellos era tan sólo el mercado adonde llevaban a vender sus productos y en el que no permanecían más que unas horas a lo sumo, dejando a su regreso las calles todavía en silencio y las ca­sas aún dormidas.
Aunque también de las co­sas que permanecen hablamos en ocasiones de la misma 25 manera, pues decimos que del bronce llega a ser una esta­tua, y no que el bronce llega a ser una estatua.