SA

SASociedad Anónima
SASociedad Atalaya
SASu Alteza
Traducciones

SA

AG
Ejemplos ?
Las jembras toas, y entre toas y salgan las que puean, son malinas, pero que mu malinas, y pa ganarlas sa menester saber más que Merlín...
¡mal sudeste le coja y lo tumbe y lo convierta en salitre! ¡Pos no me ha dicho que sa menester que tú te cases con él antes que llegue el verano!
Y ya verás tú como a la corta u a la larga va a salir el sol pa ti y te vas a alegrar con to el corazón de haberme conocío, y vas a dir pregonando por toas partes que soy cuasi un jechicero; pero sa menester que me pagues el favor dándome hoy de comer y de beber to lo que el cuerpo me pía.
-La verdá es que la vía es una cuesta ca vez más empiná, y sa menester saber jasta latín pa poer arrecoger un puñao e trigo, u tres manojos de espárragos, u cuatro gotas de aceite pa jacer unas malas migas.
si es que no lo puée remediar; si es que lo tiée en la masa de la sangre... si en cuanto ve una chapona sa menester atarlo a una estaca; si es un gachó que le tira el cerote al Verbo Divino.
Osté no sabe na de eso; eso pa enterarse una miajilla tan siquiera sa menester emplear un día por lo menos en mirar ea una de sus faiciones...
- ¡Virginia! ¡Virginia maravillosa! ¡Maravillosa! ¡Ma ra vi lio sa...! - ¡Qué pasa contigo! ¿Por qué no estás lista? Vamos a llegar tarde a la fiesta semanal del club.
-Es que -dijo el Castizo- si la Angustias no tuviera pa costearse una corcheta y la Rosario tuviese una mina en el Perú, yo te aconsejaría lo mismíto porque, tenlo tú mú presente, pa que un hombre sea feliz casándose sa menester que mos quiera nuestra mujer más que nosotros a ella.
Que el dicho Don Alonso de Mestanza ofrezca a Su Majestad cien mil pesos de a ocho reales de contribución que dará esta Ciudad y sus vecinos en tiempo de doce años para los gastos de las fortificaciones que fueren necesarias se hagan en el paraje y planta de la nueva Ciudad, (en) adelante de(l) Puerto de Cazones y paraje de la Sa(m)baneta, por lo a propósito que es el sitio, como este Cabildo lo tiene representado en dicha Real Audiencia, y dentro de la circunvalación de dicha fortificación ha de ser regular a resistir cualquier invasión que se intente ahora, se aporte (lo poco que hay en) nada o por (los) piratas (que se alojaren en lo venidero).
-No diré yo que no tenga usté razón -exclamó con expresión respetuosa Juanico el Talabartero-, pero sa menester pensar tamién que eso de que vengan a cimbelearle a uno a la que es o puée ser madre de sus gurripatos, eso es más grande que el día del Corpus Cristi.
-Sí, señor, que me lo dijo Joseíto el Cabritero, porque como yo vivo der negocio y der potaje y en Málaga no se vende una uña de tocino sin que yo medie en la cosa, poique yo, y no es alabancia, pero yo soy la mar de simpático a toítos los que allí venden la pringue pa la puchera, resurta que siempre estoy farto más que to de paletilla y ahora tengo un compromiso con Juana la Tocinera del Legío, que es una mujer a la que yo debo servir si sa menester a gatas y de coronilla, poique esa gachí fue como una hermana pa mi Rosalía.
Voy a llegarme al lagar del Cosquera, aonde me han dicho que tiée tamién cuatro o cinco y lo que sa menester es que no lo haigan criao a sus pechos, como usté a criao sus cuatro o cinco azucenas.