Rosalía de Castro

Castro, Rosalía de

 
(1837-85) Poetisa gallega. Junto con Bécquer, representa la culminación de la lírica romántica y el punto de arranque de la poesía moderna. Las constantes de su poesía son el pesimismo y la melancolía. Obras de juventud: La hija del mar (1859), Flavio (1862). Una importancia decisiva en el rexurdimento cultural gallego tuvo la publicación de sus Cantares gallegos (1863), Follas novas, 1880 (Hojas nuevas) y Las orillas del Sar (1884); esta última, de tono religioso, es la obra cumbre de su poesía.
Ejemplos ?
Lieders (en lengua española, año 1858): este artículo publicado en El Álbum del Miño (Vigo) constituye el primer escrito en prosa en lengua castellana publicado por Rosalía de Castro, posiblemente como consecuencia de los comentarios favorables de Manuel Murguía y Benito Vicetto con respecto a su introducción en el ámbito poético.
Para ellos, la fuerza del roble simboliza también la vida libre.: Yo sólo he de decir que mis cantares:surgen en confusión de esta alma mía:cual surge de los hondos robledales:al comenzar el día,:ese rumor incierto,:enredo de las brisas,:quizá besos de flores,:o agrestes, misteriosas armonías:que en este mundo triste:la ruta celestial buscan, perdidas.: Rosalía de Castro Quercus robur Árboles centenarios en España (en inglés).
En un ambiente en el que el castellano era la lengua de la cultura, al ser la lengua que la clase minoritaria dominante protegía, Rosalía de Castro le otorgó prestigio al gallego al usarlo como vehículo de su obra denominada Cantares Gallegos y afianzando el renacer cultural de la lengua.
El 20 de marzo de 1963, tres miembros numerarios de la Real Academia Gallega, concretamente Francisco Fernández del Riego, Manuel Gómez Román y Xesús Ferro Couselo, enviaron una carta al que por aquel entonces ostentaba el cargo de presidente de la institución, Sebastián Martínez Risco, en la que se sometía a consideración de la Junta General la propuesta de celebrar el centenario de la publicación de la obra Cantares Gallegos, de Rosalía de Castro.
En la actualidad, son varias las instituciones, espacios públicos y bienes de consumo designados con el nombre de Rosalía de Castro, poniendo esto de manifiesto el arraigo social que tiene la figura de la poetisa.
De este modo, es posible encontrar centros de educación tanto en la Comunidad Autónoma de Galicia como en el resto de regiones de España, en Rusia, Venezuela (Teatro Rosalía de Castro) o en Uruguay llamados igual que la escritora, a lo que se debe añadir numerosos parques, plazas y calles, asociaciones culturales, premios otorgados a personas íntimamente vinculadas a la lengua gallega y española, bibliotecas, agrupaciones folclóricas, coros musicales e incluso un vino con Denominación de Origen Rías Baixas.
También el actual Partido Popular de Galicia ha adoptado posiciones cercanas al Galleguismo moderado, a través fundamentalmente de las ponencias políticas de Manuel Fraga Iribarne, que reivindica la figura y el pensamiento político de Manuel Murguía, esposo de Rosalía de Castro, la célebre poetisa.
El cuerpo inánime recibió sepultura al día siguiente en el cementerio de Adina, localizado en Iria Flavia, que curiosamente había sido cantado en una composición de Rosalía de Castro.
Tal fue el éxito alcanzado por la obra que Rosalía de Castro fue invitada a participar en los Juegos Florales de Barcelona, aunque declinó el ofrecimiento.
Las razones que inducen a Rosalía de Castro a abandonar de una forma tan radical aquella lengua a la que tanto contribuyera con la intención de dignificar todavía se desconocen, aunque cierto es que dentro de la crítica exiten diferentes posturas: Alonso Montero cree que la razón del abandono del gallego radica en las duras críticas que recibió el artículo titulado Costumbres gallegas, en el que Rosalía arremetía contra una insólita práctica llamada prostitución hospitalaria que consistía en ofrecer al marinero que había realizado una larga travesía una de las mujeres de la familia.
El billete se distinguía por presentar en el anverso el retrato de Rosalía de Castro, grabado por Pablo Sampedro Moledo, así como por mostrar en el reverso la Casa-Museo de Rosalía sita en Padrón y unos versos con la caligrafía de su autora, pertenecientes a la obra Follas Novas.
De esta forma, Rosalía de Castro se convirtió junto con Isabel la Católica, en el único personaje femenino no alegórico retratado en el anverso de un billete propiamente español.