Ramón Menéndez Pidal

Menéndez Pidal, Ramón

 
(1869-1968) Filólogo e historiador español. Catedrático de la Universidad de Madrid, presidente de la Academia Española, miembro de la Academia Española de la Historia y director de la Revista de Filología Española. Iniciador y maestro de la lingüística castellana moderna (Gramática histórica del castellano, 1904; Orígenes del español, 1926) explicó además, y revivió la hasta él casi ignorada épica castellana (La leyenda de los infantes de Lara, 1896; Cantar de Mio Cid, 1908-12).
Ejemplos ?
Puede verse a este respecto: Ramón Menéndez Pidal, Los Reyes Católicos según Maquiavelo y Castiglione, Madrid, Publicaciones de la Universidad de Madrid, MCMLII.
Discípulo de Ramón Menéndez Pidal, se doctoró en Madrid en 1908 y también entra en el Cuerpo Facultativo de Bibliotecarios y Archiveros.
También mantuvo contacto con grandes profesores: Grammont y Millardet en Montpellier, Américo Castro y Ramón Menéndez Pidal en Madrid.
Según Ramón Menéndez Pidal en su estudio Poesía juglaresca y orígenes de las literaturas románicas, Madrid, 1957, la palabra juglar viene del latín jocularis, joculator, que significa 'bromista u hombre de chanzas'.
Ibn Idhari nos dejó este retrato de Abderramán II: Ramón Menéndez Pidal dice de él: El emir Abderramán era perdidamente mujeriego, y nunca tomaba a ninguna que no fuese virgen aunque superase en hermosura y excelencia a las mujeres de su época, siendo excesivos su gusto, inclinación y entrega a ellas, así como el número en que las tuvo y la pasión de que las hizo objeto.
Johan Brouwer, que realizó su tesis sobre la mística española, escribió veintidós libros sobre tema español y realizó numerosas traducciones. Fue discípulo de Ramón Menéndez Pidal Cornelis Frans Adolf van Dam.
6, 7 y 8 (1700-1868) de la Historia de la Literatura Española fundada por Ramón Menéndez Pidal, y dirigida en la actualidad por Víctor García de la Concha.
El conceptismo se funda en la agudeza, o refinamiento cortesano y aristocrático del ingenio; esta se expresa en forma concreta mediante conceptos, que Ramón Menéndez Pidal define así: Esta rapidez epigramática es puramente cortesana; en la Corte importa no perder ni hacer perder el tiempo: "Lo bueno, si breve, dos veces bueno" y "más valen quintaesencias que fárragos", en máximas extraídas de Gracián.
La obra pudo ser redactada por un monje del monasterio de San Pedro de Arlanza, ya que toda la vida del héroe gira en torno a este lugar y parece que el poema tenía por cometido divulgar y sostener un culto sepulcral del mismo, enterrado allí, con el fin de granjearse peregrinos y limosnas. Ramón Menéndez Pidal lo fecha hacia 1255; Marden concluye que se escribió hacia 1250 o muy poco después; desde luego es posterior a los poemas de Gonzalo de Berceo y su modelo, el Libro de Alexandre, puesto que se sirve abundantemente de ellos y en especial de este último.
Modernamente Alonso Zamora Vicente ha hecho una buena edición inspirándose en la de Marden; Ramón Menéndez Pidal hizo una edición del texto para sus Reliquias de la poesía épica española (Madrid, 1951); Erminio Polidori (Roma, 1961) y Juan Victorio han hecho las últimas; una versión modernizada es la publicada por Emilio Alarcos Llorach (Valencia: Castalia, 1955).
Entre 1911 y 1943, cuando Ángel González Palencia publica una nueva edición de los versos de Figueroa, se agregan a su obra alrededor de 75 poemas atribuidos en manuscritos de Italia y de España, muchos de ellos recopilados por primera vez por Ramón Menéndez Pidal de los cartapacios de la Biblioteca de Palacio.
Del Libro de buen amor existen tres manuscritos, ninguno completo, cuyas divergencias hicieron pensar a Ramón Menéndez Pidal que podían responder a dos redacciones distintas hechas por el autor en diversos momentos de su vida: Manuscrito «S» por proceder de Salamanca; concretamente del Colegio Mayor de San Bartolomé.