Ródano

Ródano (Rhône)

 
Río de Europa occidental. Nace en Suiza, al SO del San Gotardo, atraviesa el lago Ginebra y penetra en Francia, donde se le unen el Saona (en Lyon), el Isère y el Durance, y desemboca en el Mediterráneo formando el delta de La Camargue; 812 km.

Ródano (Rhône)

 
Departamento de Francia, en la región de Ródano-Alpes; 3 249 km2 y 1 445 208 h. Cap., Lyon. Agricultura. Vinos. Bovinos y porcinos. Cobre y carbón. Ind. localizada en la cap.
Traducciones

Ródano

SMRhône
Ejemplos ?
Por lo que respecta a los vinos, habían variado en cada servicio; en el primero, borgoña, en el segundo y tercero, dos clases de vinos de Italia, en el cuarto, vino del Rin, en el quinto, vinos del Ródano, en el sexto, champaña espumoso y vinos griegos de dos clases con dos diferentes servicios.
En el golfo de Venecia todos los rios escepto el Pó, entran en el mar hácia el mediodia. La misma direccion tiene el Ródano desde Leon hasta su embocadura.
Del capítulo 12: Cuando los helvecios intentaron pasar el Ródano era en el mes de abril (el calendario romano estaba entonces en un gran desorden; pues adelantaba ochenta días, de modo que el 13 de abril correspondía al 23 de enero).
La misma fortuna los ismarios Hebro y Estrimón seca, y los Vespertinos caudales, el Rin, el Ródano y el Po, y al que fue de los estados prometido el poder, Tíber.
Esta ciudad y cuanto ciñe a ella que entre el Ródano y Var el mar alcanza, había Carlos dado a la hija bella del duque Aimón, en quien tenía esperanza; pues con pasmo el valor de la doncella solía mirar, cuando enristraba lanza.
En las ásperas costas africanas, Al náufrago inhumanas, Yo tu sagrado nombre repetía; Y las inquietas olas Llevábanlo a las costas españolas En el polo apartado Oyólo de mi labio el mar furioso, Por el tesón del batávo enfrenado; Oyóle el Rhin, el Ródano espumoso, El alto Pirineo, el Apenino; Y del Vesubio ardiente En el cóncavo hueco Por vez primera repitiólo el eco.
El campamento llamado Hodierno, muy seguro, está colocado a orillas del Ródano; el rey Recaredo lo acomete y lo toma en encarnizada lucha y vuelve vencedor a su padre y a su patria.
Este día feliz, cuyos albores, bella Aurora, derramas, le vio nacer: el caudaloso Betis, torciendo ufano su corriente pura, besar la cuna quiso do reposaba el envidiado Anfriso; y la orgullosa frente levantando, de laurel coronada, al sacro Tajo, al rápido Garona, y al Ródano y al Po y al Manzanares la vista audaz tendía, clamando ufano: «¡La victoria es mía!» En su cándida mente el mismo Apolo la ternura derrama de Anacreón, y del sublime Horacio la poderosa enérgica armonía; baja del Pindo y llega y su templada cítara le entrega.
Todo el que habita entre Garona y monte y entre Ródano y Rin y mar salado las enseñas cristianas acompaña; todo el que halló en la gloria un bien preciado del Pirineo al último horizonte siguiendo al de Aragón vaciará España.
Como Leandro pasa en las leyendas paganas a nado el Bósforo por recoger la mirada de Hero, un joven cristiano, allá en las leyendas de la Edad Media, pasa a nado el Ródano por recoger la palabra de Marta.
Mas quiero antes seguir a otra persona, la cual Marfisa es, antes que al resto. Pasó el Duranza, el Ródano, el Saona, y al pie llegó de un monte al sol expuesto.
Rodrigo el año de 1245, bajando en un buquecillo por el Ródano, de regreso del Concilio primero de Lyon, ó Lugdunense, celebrado en aquel año, al cual asistieron varios Patriarcas, 140 Obispos, el Emperador y San Luís, Rey de Francia.