Quivira

Quivira

 
C. fabulosa de América del Norte, que supuestamente poseía oro y estaba situada al NE del río Grande del Norte.
Ejemplos ?
Los esapñoles tomaron prisioneros a los cabecillas de la sublevación, entre los que había un Apache y un Quivira (probablemente un Wichita).
La expedición fundó la ciudad de Santa Fe y llegó en sus exploraciones hasta la actual Nebraska, pero no encontró las famosas siete ciudades de oro en las provincias de Cíbola y Quivira.
Además, las historias que vinieron del norte a comienzos del siglo XVI sobre las fastuosas Quivira y las Siete Ciudades de Oro de Cíbola habían resultado completamente falsas.
La expedición de Umana y su compañero, Francisco Leyba de Bonilla (también deletreado Leyva) era, por tanto, ilegal, y seguramente les atrajó los relatos sobre la existencia de ricas ciudades y reinos, la mítica Quivira.
Colton mata a Reed, él y Soapy descubren que el objeto es una parte de una cruz de oro que puede mostrar el camino a una ciudad de oro perdida, Quivira.
De allí partieron en busca de las míticas ciudades de Cíbola y Quivira: durante treinta y siete días exploraron la región hasta que Vázquez de Coronado decidió regresar para reunirse con el resto de la expedición.
Lo que así se cuenta de Quivira, tiene grandísima semejanza con lo que atravesó ahora en los llanos don Joan, y especialmente con las poblaciones a donde llegó; y aunque no pueden ser una misma cosa antes de están lejos, pues de la parte en que reside, cae al Nordeste lo uno, y lo otro al Noroeste; pero lleva mucho camino, el parecerse por estar casi en un paralelo de los cuarenta grados o poco más, según la altura que de Quivira se refirió atrás y la que se conjetura haber multiplicado don Joan, desde el asiento en que reside hasta la parte donde llegó ahora.
También andan impresas las relaciones de la entrada que hicieron por aquella tierra llana fray Marcos de Niza, Provincial de la orden de San Francisco, y Francisco Vázquez de Coronado, que ambos fueron, enviados por el virrey don Antonio de Mendoza; el fraile a descubrir con pocos compañeros y sobre la relación que él trajo, fue Francisco Vázquez con golpe de gente a la pacificación de aquellas provincias, y hay claridad que estuvo en Cibola y en Quivira...
Se cogía maíz y otras cosas, y había piedras turquesas y oídas de oro; sin fundamento la gente andaba desnuda, aunque parte de los de Cibola y de Quivira vestían cueros de aquellas vacas de los llanos; y en Tiguex que es un pueblo en treinta y seis grados que toparon sobre la costa en el medio camino de lo que anduvieron de Cibola a Quivira, había muy buena ropa de algodón, el cual no se da en Quivira, y en Cibola muy poco.
La Nueva Francia es uno, y otro es la Florida y los llanos que tiene a la banda de Noroeste detrás de la sierra, que son los que atravesó Cabeza de Vaca; y el tercero Cibola, a quien Coronado nombró la Nueva Granada; y Quivira es el cuarto; y destos dos llamados reinos, ya he apuntado las relaciones que tenemos, de que se ha refrescado la memoria estos días con la ocasión presente; y allá se podrá recorrer la mejor luz que habrá de todo, y se hará con facilidad, mandando verificar lo que se apunta en este recuerdo para las cartas generales y otras descripciones, y por el original de los capítulos de historia y relaciones cuyos traslados envía el fiscal para en caso necesario.
En esto se encierra cuanto Coronado contó de aquellas poblaciones, y entre ellas parece de mayor bondad el suelo y calidades de Quivira, hasta donde muy cerca se colige que llegan los llanos en que andan las vacas; porque dado caso que los llaman de Cibola corren muy largo espacio.
Algunos han llamado a estos enfrentamientos Guerra de Tiguex. «El turco» habló de Quivira, un rico país al noroeste. Coronado decidió ir en busca de Quivira, tomando al «turco» como guía.