Quinto Servilio


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Servilio, Quinto (Quintus Servilius Caepio)

 
(s. II a C) Cónsul romano. Hizo asesinar a Viriato.
Ejemplos ?
Labicum se rebeló, aliándose con los ecuos y los volscos en el, fue tomada y arrasada por los romanos al mando del dictador Quinto Servilio Prisco en el.
Quinto Servilio Cepión (en latín, Quintus Servilius Q. F. CN. N. Caepio) apodado el «Viejo» era un político y militar romano. Nacido en el seno de la gens Servilia, su padre era Quinto Servilio Cepión que combatió a Viriato durante la Guerra Lusitana.
Espurio Furio y Marco Horacio doblaron a la derecha, en dirección a Anzio y la costa, Quinto Servilio y Lucio Geganio siguieron por la izquierda, hacia Écetra y el territorio montañoso.
El Senado se sintió, así, un poco avergonzado de su resolución por la que había limitado los ediles curules a su propio orden; se acordó entonces que se debían elegir en años alternos con la plebe; después quedó abierta. Los cónsules para el año siguiente fueron Lucio Genucio y Quinto Servilio -365 a.C.-.
La plebe, en su desesperación, se negó a tomar parte en la elección de los cónsules, Tito Quincio y Quinto Servilio fueron elegidos cónsules por los patricios y sus clientes -468 a.C.-.
El año siguiente -466 a.C.-, Quinto Servilio (que era cónsul junto a Espurio Postumio) fue enviado contra los ecuos, y sentó su campamento en territorio latino.
El Senado fue convocado, y por su autoridad se proclamó la suspensión de todos los negocios; tras lo cual se dedicó a proteger la frontera, dejando a Quinto Servilio como prefecto de la ciudad.
El cónsul Julio dispuso sus tropas en el terraplén y la muralla; Verginius convocó al Senado en el templo de Quirino. Decretaron que Quinto Servilio debía ser nombrado dictador.
Al final, cuando cada noticia que llegaba era más alarmante que la anterior y los cónsules rechazaban aceptar la autoridad del Senado, Quinto Servilio Prisco, que había desempeñado las más altas magistraturas del estado con distinción, exclamó: "¡Tribunos de la plebe!
Cuando se informó a Roma de este estado de cosas, se dice que Quinto Servilio, advertido por la edad y la experiencia, ofreció una oración solemne para que el desacuerdo entre los tribunos por resultase aún más dañino para el Estado de lo que había sido en Veyes; luego, como la catástrofe era, sin duda, inminente, urgió a su hijo para que alistase tropas y armas.
Sus puntos de vista contaron con la aprobación universal; Quinto Servilio Prisco fue el primero en felicitar al joven por no haber desmerecido a los antiguos Claudios.
Sus cuatro colegas, Servio Cornelio Maluginense, Quinto Servilio, Cayo Sulpicio y Lucio Emilio se quedaron para defender la ciudad y enfrentar cualquier nuevo movimiento en Etruria, pues se temía cualquier peligro por aquel lado -382 a.C.-.