Punta del Este

Punta del Este

 
Estación veraniega del S de Uruguay, departamento de Maldonado, en la costa atlántica; 6 500 h.
Ejemplos ?
Se prohíbe el vertimiento de hidrocarburos provenientes del lavado de tanques, achique de sentinas y de lastre y, en general, cualquier otra acción capaz de tener efectos contaminantes, en la zona comprendida entre las siguientes líneas imaginarias: a) Partiendo de Punta del Este (República Oriental del Uruguay) hasta b) un punto de latitud 36 14' Sur, longitud 53 32' Oeste; de aquí hasta c) un punto de latitud 37 32' Sur, longitud 55 23' Oeste; de aquí hasta d) Punta Rasa del Cabo Antonio (República Argentina) y finalmente desde este punto hasta el inicial en Punta del Este.
O sea, ¿tampoco dijeron nada sobre las petroleras que hacen estas maniobras de cartelización? En Punta del Este, decís vos. ¿Quién?
El otro acontecimiento fue la reciente reunión extraordinaria del Consejo Interamericano Económico y Social en Punta del Este, Uruguay, en la que por primera vez las repúblicas americanas han considerado la posibilidad de impulsar vigorosamente su desarrollo hacia metas necesarias, sobre la base de un programa que asegura una corriente de ayuda crediticia sustancial a los países latinoamericanos, en condiciones ventajosas y con absoluto respeto a sus soberanías.
Con la primera reunión de ocho presidentes se inauguró una nueva etapa para la unidad y la integración regionales. En la segunda reunión de presidentes en Punta del Este se constatará la consolidación de este mecanismo.
El Río de la Plata se extiende desde el paralelo de Punta Gorda hasta la línea recta imaginaria que une Punta del Este (República Oriental del Uruguay) con Punta Rasa del Cabo San Antonio (República Argentina), de conformidad a lo dispuesto en el Tratado de Límites del Río Uruguay del 7 de abril de 1961 y en la Declaración Conjunta sobre el Límite Exterior del Río de la Plata del 30 de enero de 1961.
La Carta de Punta del Este dio la solemnidad de un compromiso hemisférico a metas que de mucho tiempo atrás guiaron los afanes del pueblo mexicano en las más nobles de sus luchas.
La Carta de Punta del Este recogió, además del importante objetivo de la integración económica latinoamericana, aspiraciones y principios por los que el pueblo mexicano viene luchando desde la Revolución.
Con autorización del honorable Congreso de la Unión asistí, en abril de este año, a la Reunión de Jefes de Estado que se celebró en Punta del Este, Uruguay.
Ni antes, ni durante la celebración de la Conferencia de Punta del Este, nos hicimos ilusiones respecto a que una junta de esta naturaleza lograra resolver, por sí sola, los graves y añejos problemas que afectan a los países de nuestro Hemisferio.
Al comenzar los trabajos de la Conferencia, reiteré mis fervientes deseos de que, como en abril de 1967, los Presidentes de América lo expresamos en Punta del Este, el Organismo para la Proscripción de las Armas Nucleares pudiera muy pronto agrupar a todos los países de nuestro Hemisferio, ya que constituye un verdadero símbolo para nuestros pueblos y ante el mundo, de la firme voluntad de Latinoamérica de encauzar sus recursos, tan escasos frente a la magnitud de sus necesidades, a promover, en la amistad y el recíproco respeto, el progreso y el bienestar de sus habitantes.
Procedimiento para establecer la paz firme y duradera en Centroamérica Los Gobiernos de las Repúblicas de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, y Nicaragua, empeñados en alcanzar los objetivos y desarrollar los principios establecidos en la Carta de las Naciones Unidas, la Carta de la Organización de los Estados Americanos, el Documento de Objetivos, el Mensaje de Caraballeda para la Paz, la Seguridad y la Democracia en América Central, la Declaración de Guatemala, el Comunicado de Punta del Este, el Mensaje de Panamá, la, y el proyecto de Acta de Contadora para la Paz y la Cooperación en Centro América del 6 de junio de 1986, han convenido en el siguiente procedimiento para establecer la paz firme y duradera en Centroamérica.
El producto de la región aumentó en 1967, a una tasa de 4.5%, lo que implica un crecimiento medio por habitante de sólo 1.6%, México logró superar la tasa de 2.5% per cápita en el crecimiento del producto nacional, fijada como meta mínima en la Carta de Punta del Este.