Pulgarcito

Pulgarcito

 
lit. Protagonista diminuto de un famoso cuento de Perrault.
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Pulgarcito

SMTom Thumb
Ejemplos ?
Sintió que le clavaban cuchillos por todas partes. No supo más... PULGARCITO Era un ser sin importancia. Baja la estatura, delgado el cuerpecillo, mediocre la presencia y marchito el semblante.
Fue, sin embargo, justo cuando el plato fue servido, y puesto en la mesa, cuando Pulgarcito dijo, "Madre, ¿qué hay para comer hoy?", "Velo tú mismo" le respondió su madre.
Rey-papa" "¿Qué tendría usted realmente, saltamontes?" dijo la camarera furiosa y tomó un paño de cocina y fue tras Pulgarcito para golpearlo, pero éste fue más hábil y se escondió bajo un dedal, asomado bajo éste le sacó la lengua a la camarera.
Ella levantó el dedal para agarrarlo pero Pulgarcito saltó al paño y mientras la camarera lo buscaba éste saltó a una grieta en la mesa, asomó su cabeza y gritó "Jo, Jo señorita camarera" y cuando ella se abalanzó para golpearlo, él se deslizó hasta un cajón.
"Hola" gritó uno de ellos, "Gigante Goliat, ¿irás a la cámara del tesoro con nosotros?, te puedes deslizar hacia dentro y sacar el dinero". Pulgarcito reflexionó un momento y al final respondió "si", y fue con ellos a la cámara del tesoro.
Entonces Pulgarcito atravesó sano y salvo la grieta de la puerta de la cámara del tesoro, abrió la ventana bajo la cual estaban esperando los ladrones y lanzó a través de ella un Tálero Moneda de plata Alemana que se usó desde 1829 hasta 1837 tras otro.
Entonces él se marchó y dijo a los centinelas, "Manténganse en guardia, alguien está tras el dinero". Cuando Pulgarcito al fin siguió con su trabajo, los centinelas escucharon el sonido del dinero y un klink, klink, klink.
Ellos corrieron rápidamente en aras de agarrar al ladrón, pero el pequeño sastrecillo, que era aun más rápido, saltó a un rincón y se cubrió con un Tálero, para que así ninguna parte de él estuviera al descubierto, y al mismo tiempo se burló de los centinelas gritándoles, "Aquí estoy", los centinelas corrieron al lugar en donde Pulgarcito había gritado, pero en el momento en que llegaban, Pulgarcito ya había saltado a otro rincón bajo un tálero y gritaba, "Jo, jo, aquí estoy", los guardias saltaron allí con apuro pero hacía mucho que Pulgarcito estaba en otra esquina y gritaba "Jo, jo, aquí estoy".
Así estuvo Pulgarcito tanto tiempo haciéndolos tontos y conduciéndolos de un lado a otro por la cámara del tesoro que los centinelas se cansaron y se fueron.
La rosa en pirotecnia de ilusiones comenzó a parpadear raras historias y al niño le brotaban emociones al ver estas escenas gladiatorias: Miró a un gato con botas que al mercado llegaba a negociar con Pulgarcito y pidiendo un merengue bien lavado lo mojaba en café muy calientito.
Le había preguntado a la Bella Durmiente del Bosque, a Ricitos de Oro, a Caperucita Roja, a Blanca Nieves, a Cenicienta, al Gato con Botas, a Pulgarcito y hasta al Lobo Feroz, que ya se había vuelto bueno, pero todos ignoraban su paradero.
"Camarera, sino nos da mejor comida", dijo Pulgarcito, "me iré y temprano en la mañana escribiré con tiza en la puerta de su casa: muchas papas y poca carne!