Posadas

Posadas

 
Mun. de la prov. española de Córdoba, cab. de p. j.; 7 167 h.

Posadas

 
C. del NE de Argentina, cap. de la prov. de Misiones; 219 824 h. Cataratas del Iguazú en sus cercanías.
Ejemplos ?
Hay en Jipijapa / un tambo o mesón bien aderezado. En Puerto Viejo no hay tambo ninguno, ni casas de posadas. Los Vecinos hospedan a los pasajeros.
Gervasio de Posadas, lo observó con algún otro cuyo nombre no hemos podido identificar todavía, reclamando que se extendiese la previa partida en una Declaratoria de Independencia como tan lógicamente le había creído necesario la Sociedad Patriótica.
Los muchachos tratan a las muchachas de asaúras y de golfas. Se reúne la gente de alto coturno, no en los palacios, sino en las posadas y fondas.
Ello es que viene el pasajero, porque, al fin, es una posada y va y viene todo el que quiere, que para eso son las posadas, y le da para beber, y de allí a poco Jorge le da a él para tabaco; todo lo cual, si bien no se ve todavía, ya se deja inferir por la oportuna tempestad, que siempre quiere decir algo, porque no se mueve la hoja en el árbol sin la voluntad del Señor; la cual, para anunciarnos el caso que va a suceder, viene a descomponer la alegría del pueblo suizo, que bailaba al son del tamboril y gaita gallega, si se escucha lo que tocan, alguna cosa como la muñeira, y de todo esto ¿quién tiene la culpa si no el jugador y el maldito vicio?
DOÑA BERNARDA ¿Y era persona de suerte? SANTILLANA No lo son las que tapadas en las casas de posadas se entran, si en ello se advierte.
Cayetano Maldana y Esteban Podeley, peones de obraje, volvían a Posadas en el Sílex con quince compañeros. Podeley, labrador de madera, tornaba a los nueve meses, la contrata concluida y con pasaje gratis por lo tanto.
Pero volvían por fin, y el hachazo aún doliente de la vida del obraje era apenas un roce de astilla ante el rotundo goce que olfateaban allí. De cien peones, sólo dos llegan a Posadas con haber.
La legitimidad de su vida en Posadas era, sin embargo, tan evidente para él que sintió celos del mayor adelanto acordado a Podeley.
Modesto principio, que podía llegar a proporcionarle el dinero suficiente para pagar el adelanto en el obraje y volverse en el mismo vapor a Posadas a derrochar su nuevo anticipo.
Recién encuentra ocasión de ocuparse de Artigas por tercera vez el historiador de Belgrano al ocuparse del desarrollo del proceso revolucionario en 1814, período crítico, comenzado como se sabe con la creación del Directorio de Posadas y la extinción de hecho de la “Soberana Asamblea” inaugurada en 1813.
¡Te lo pido de veras!... El Sílex volvió a Posadas, llevando con él al mensú, empapado aún. Pero a los diez minutos de bajar a tierra estaba ya borracho con nueva contrata y se encaminaba tambaleando a comprar extractos.
Gervasio de Posadas.” Generalmente, cuando se alude a esta comisión, es solamente para atribuirle la elaboración de uno de los proyectos de constituciones que la Asamblea del trece tuvo a su consideración.