Polifemo

Polifemo (Polyacutephēmos)

 
mit. Cíclope gigante, hijo de Neptuno y de una ninfa, que vivía, según Homero, en una caverna de la costa occidental de Sicilia. Ulises cegó su único ojo.
Traducciones

Polifemo

SMPolyphemus
Ejemplos ?
¡Oh, si el público tuviera el gusto bastante delicado para poder sufrir, sin dormirse, cinco actos puramente bucólicos, sin más atractivo que las sentidas quejas de Salicios y Nemorosos y los diálogos tiernos y nunca bastante conceptuosos ni demasiadamente largos de Galateas y Polifemos! ¡Polifemo!
¿Cuándo se ha descrito un beso de una manera tan armoniosa, tan natural y sin pecado como lo describe nuestro poeta en el Polifemo?
Télemo entre tanto, habiendo bajado hasta el siciliano Etna, 770 Télemo, el Eurímida, a quien ningún ave había engañado, al terrible Polifemo se acerca y: “Esa luz, que única en la mitad de tu frente llevas, te la arrebatará a ti”, dijo, “Ulises.” Se rio y: “Oh de los videntes el más estúpido, te engañas”, dice.
Inmenso, repugnante, aquella especie de Polifemo saltó hacia el monolito como un monstruo formidable y pesadillesco, y lo rodeó con sus brazos enormes y escamosos, al tiempo que inclinaba la cabeza y profería ciertos gritos acompasados.
AQUEMÉNIDES, natural de Ítaca, hijo de Adamasto, abandonado por los compañeros de Ulises en las costas de Sicilia; después de la guerra de Troya, fue recogido por Eneas, a quien refirió los horrores que había visto en la cueva de Polifemo.
De este, pues, formidable de la tierra Bostezo, el melancólico vacío A Polifemo, horror de aquella sierra, Bárbara choza es, albergue umbrío Y redil espacioso donde encierra Cuanto las cumbres ásperas cabrío, De los montes esconde: copia bella Que un silbo junta y un peñasco sella.
Este gatazo y sabio Garfiñanto, cano de barba y de mostachos yerto, de un ojo remellado y de otro tuerto, bien que de ilustre cola venerable, y que sabía con rigor notable natural y moral filosofía, por los montes vivía en una cueva oculta, cuya entrada a las fieras dificulta, como el de Polifemo, un alto risco.
DAFNE 4 "¿No ves, oh Polifemo, como tira la blanca Galatea a tu ganado con muestras de retozo, no de ira, manzanas libres desde el mar salado?
No he visto todavía ni veré hombre como Piritoo, Driante, pastor de pueblos; Ceneo, Exadio, Polifemo, igual a un dios, y Teseo Egida, que parecía un inmortal.
La selva se confunde, el mar se altera, Rompe Tritón su caracol torcido, Sordo huye el bajel a vela y remo: ¡Tal la música es de Polifemo!
Que la miré no hay duda, y con deseo, sí, por el reluciente con que veo 9 sol de mi frente, que será en mis días luz a mis pasos, lumbre a mi camino, si ya no son verdad las profecías del mísero Telemo el adivino, que plegue al cielo que en sus canas frías se vengue alodio del infausto sino, y desmintiendo el juicio de Telemo, ciegue a sus hijos, deje a Polifemo.
Marino joven, las cerúleas sienes, Del más tierno coral ciñe Palemo, Rico de cuantos la agua engendra bienes, Del Faro odioso al promontorio extremo; Mas en la gracia igual, si en los desdenes Perdonado algo más que Polifemo, De la que, aún no le oyó, y, calzada plumas, Tantas flores pisó como él espumas.