Plotino

Plotino (Plōtínos)

 
(205?-270) Filósofo griego. Influido por el misticismo oriental y, sobre todo, por las doctrinas de la Academia platónica, creó un sistema, núcleo del neoplatonismo. A las teorías platónicas añade la idea del «uno», superior al «bien», cuyo conocimiento implica el éxtasis religioso.
Ejemplos ?
Que, según la sentencia de Plotino, son menos miserables los hombres en los cuerpos mortales que los demonios en los eternos Plotino, escritor cercano a nuestros tiempos, es el que se lleva ciertamente la gloria y fama de haber entendido mejor que los demás a Platón; éste, tratando de las almas de los hombres, dice así: «El padre misericordioso les puso unas prisiones y ataduras mortales»; por lo qué es de dictamen que esto mismo que es ser los hombres mortales en el cuerpo era misericordia de Dios Padre, porque no estuviesen siempre presos en la miseria de esta vida.
Que fue también doctrina de los platónicos que la verdadera bienaventuranza la de un solo Dios, ya sea a los ángeles, ya sea a los hombres; pero resta averiguar si los que ellos entienden que por esta misma bienaventuranza deben ser adorados, quieren que sacrifiquemos solamente a Dios o a ellos también CAPITULO II. De lo que sintió el platónico Plotino sobre la superior iluminación CAPÍTULO III.
De lo que sintió el platónico Plotino sobre la superior iluminación En la presente cuestión no sustentamos debate ni controversia alguna con estos insignes filósofos, porque ellos notaron efectivamente y dejaron escrito abundantemente en sus libros, en muchos lugares, que con el mismo medio que nosotros podemos adoptar llegan los ángeles a ser bienaventurados, teniendo por objeto una luz inteligible, que respecto de ellos es Dios, y es una cosa distinta de ellos con que son ilustrados para que resplandezcan, y que con su participación son perfectos y bienaventurados.
En repetidas ocasiones y distintos lugares afirma Plotino, declarando la opinión de Platón, que ni aun aquella misma que imaginan es el alma del universo es bienaventurada con otra cualidad distinta de la nuestra, y que aquélla es una luz diversa de la otra, por quien ha sido creada, y que iluminándola esta luz inteligiblemente, resplandece el alma en el entendimiento, lo cual comprueba con un ejemplo concerniente a las cosas incorpóreas, tomándolo de los cuerpos celestiales grandes y visibles, diciendo que Dios es como el Sol, y el alma del mundo como la Luna, sienten así, por cuanto creen que la Luna es iluminada con el objeto o presencia del Sol.
A lo menos Plotino, filósofo platónico, tratando de la Providencia divina, prueba, por la hermosura de las hojas y de las flores, que la Providencia llega a abrazar y comprender todo cuanto hay; desde el mismo Dios, cuya hermosura es incomprensible e inefable, hasta estas cosas terrenas y humildes, de todas las cuales, como despreciables que pasan velozmente y en un momento perecen, afirma que no pueden tener los correspondientes números y perfecciones de sus formas, si no les sobreviene la forma de aquella verdadera forma incomprensible e inconmutable que comprende en sí todas las perfecciones.
Porque la vista de Dios es tan hermosa y digna de un amor tan singular, que sin ella, aunque tenga uno abundancia de otros cualesquiera bienes, no duda Plotino decir que es infelicísimo.
Esta sentencia sostuvieron su maestro Platón y Plotino, la cual, sin embargo, no agradó, y con justa causa, a su discípulo Porfirio, pues éste opinó que las almas de los hombres volvían a los cuerpos de los hombres, aunque no a los mismos que habían dejado, sino a otros distintos.
Que, según la sentencia de Plotino, son menos miserables los hombres en los cuerpos mortales que los demonios en los eternos CAPITULO XI.
A este filósofo se le llegó a llamar «instruido por Dios», y sus discípulos Plotino, Longino y Erenio le tenían por «teodidacto».
En sus lecciones, Ammonio intentó conciliar el pensamiento de Platón con el de Aristóteles, siguiendo así la orientación “ecléctica” característica de Antíoco de Ascalón y del “platonismo medio” reanudado por Plotino y Porfirio.
No se puede excluir que Ammonio sintiera un gran interés por las religiones orientales y sobre todo por la persa, que habría trasmitido por lo menos algunos de sus discípulos; el hecho de que tanto Plotino como Antonio, ambos discípulos de Ammonio, se interesasen por la religión persa no parece ser una mera coincidencia.
Filón, contemporáneo de Jesucristo, dedica su obra a unir sistemáticamente las ideas judías y griegas, y es el predecesor del neoplatonismo de Plotino y de gran parte de las ideas de los Padres de la Iglesia.