Pisa

pisa

1. s. f. AGRICULTURA Operación de pisar la uva, estrujar o apretar con un utensilio la tierra, los paños, o tareas semejantes. pisado
2. AGRICULTURA Cantidad de uva o aceituna pisada o estrujada de una vez para hacer vino o aceite.
3. coloquial Paliza, en especial la que se da a una persona con patadas.

pisa

 
f. Acción de pisar.
Porción de uva o aceituna que se estruja de una vez.
fam.Zurra de patadas o coces que se da a uno.

Pisa

 
C. del centro-NO de Italia, en Toscana, cap. de la prov. homónima (2 448 km2 y 382 765 h), a orillas del Arno; 98 006 h. Conjunto monumental formado por la catedral (s. XII), el Baptisterio, el Campanile (la famosa torre inclinada) y el Campo Santo. Constituida en República en el s. IX, mantuvo relaciones mercantiles en todo el Mediterráneo y ayudó al Papa contra los normandos.
Traducciones

Pisa

Pise

Pisa

tread

Pisa

PI

Pisa

SFPisa

pisa

SF
1. [de uvas] → treading
2. (= zurra) → beating
Ejemplos ?
debe Conocer bien el terreno que pisa, y tener sobradas noticias sobre la opinión no sólo de la parte sana, sino de la que otras veces se ha afectado en contradicción a aquellas ideas, para que yo necesite detenerme en explanarlas.
Y lívida, descompuesta por la ira, penetró la señá Pepa en el patio y nunca más que en aquel instante mereció el Pórvora su mote, pues todavía no había llegado al promedio del patio la irritadísima anciana, cuando ya él habíase puesto a salvo de sus garras, mientras Pepita corría en dirección a la puerta de la calle, y la señá Rosalía procuraba calmar en su justa indignación a su comadre, diciéndole con acento resignado: Si yo se lo decía a usté, si eso ya se sabe; si es que no se pué una fiar ni de la tierra que se pisa; si es que bien dice el refrán, que donde menos se piensa...
Pero tú, insulsa, mal y molesta vives, por la cual no se puede ser distraído.” 11 Furio y Aurelio, compañeros de Catulo bien si a los extremos indos va a penetrar, donde el litoral por la lejos resonante, oriental onda es batido, bien si a los hircanos o árabes blandos ya si a los sagas o a los saeteros partos, bien si las superficies que el septillizo Nilo colora, bien si tras los altos Alpes pisa, de César divisando los monumentos, el magno, el gálico Rin, los horribles, pintados de verde, últi- mos britanos, todo esto y cuanto traiga la voluntad de los celestes, una vez a probar preparados, unas pocas anunciad a mi chica, no buenas palabras.
Y vence, y su triunfo con vaga sonrisa Contempla y la sangre con júblio vé, y humea y es roja la tierra que pisa, respira sereno, no tiembla su pie.
A la imagen de la vida, a la del cielo Señora, a la que por ser humilde las estrellas pisa agora, a la Madre y Virgen junto, a la Hija y a la Esposa de Dios, hincada de hinojos, Margarita así razona: "Lo que me has dado te doy, mano siempre dadivosa; que a do falta el favor tuyo, siempre la miseria sobra.
Hasta la sencilla virgen, que se asusta si ve la sangre que hizo brotar ayer la aguja de su dedo delicado; que se desmaya si oye las estrepitosas voces de una pendencia; que empalidece al ver correr a un insignificante ratón, tan tímido como ella, o al mirar una inocente araña, que en su tela laboriosa de nada se acuerda menos que de hacerla daño; la tierna casada, que en todo ve sensibilidad, se esmeran en buscar los medios de asistir al circo, donde no sólo no se alteran ni de oír aquel lenguaje tan ofensivo, que debieran ignorar eternamente, y que escuchan con tan poco rubor como los hombres que le emplean, ni se desmayan al ver vaciarse las tripas de un cuadrúpedo noble, que se las pisa y desgarra...
Lo que hacía era espiritualizarse; perder su aire amarimachado; vestirse de un modo más femenino y prenderse en el pico del escote una de esas rosas encendidas que en Andalucía parecen brotar donde pisa una mujer.
Con pavoroso silencio esta triste comitiva, haciendo descansos breves, marcha de noche y de día, por lo angosto del camino, por los recuestos arriba, y en los tornos y revueltas del largo espacio que pisa, caminando con tal orden, tan silenciosa y unida, que un solo cuerpo formaba; y de lejos parecía inmensurable serpiente, que deslizándose iba entre campos y entre montes, dando sus escamas chispas.
Acaso entre aquella turba, do era imposible seguirla, otras limosnas demanda, otros casos pronostica. Se abrazan al pie del muelle el padre y el hijo; pisa este la ligera lancha, que al punto huye de la orilla.
Ya las calles de Granada el funeral regio pisa, a la catedral marchando entre dos espesas filas de lanzas y de arcabuces, que de lindero servían al hervoroso gentío que en la carrera se apiña.
nna villa de Pisa, cibdat bien cabdalera, en puerto de mar yaze rica de grand manera, avié ý un calonge de buena alcavera, dizién Sant Cassïán ond el calonge era.
(Volvía a darle tratamiento de usted.) -¿Y si ella está en el banco inferior? -Entonces le pisa usted una mano... Es decir, eso no; en fin, la topografía dirá a usted cómo y cuándo ha de pisar o tocar, o lo que sea.