Pirineos

Pirineos (Pyrénées)

 
Sistema montañoso del SO de Europa, entre España y Francia, entre el Mediterráneo y el Atlántico; 435 km. Formado durante el gran plegamiento alpino, se caracteriza por la regularidad de su línea de crestas (entre los 2 600 y los 3 400 m). En territorio español, se divide en tres sectores: Pirineos orientales (catalanes), centrales (aragoneses) y occidentales (navarros). Partiendo del Mediterráneo, se encuentran los montes Alberes (1 237 m), a continuación sigue la depresión del Pertús, tras de la cual el sistema culmina en el Canigó (2 785 m) y en el Puigmal (2 909 m) y collado de Toses, donde se bifurca, formando el valle de la Cerdaña. La línea meridional es el Cadí y la septentrional constituye los Pirineos centrales (Sevière, 2 911 m; Estats, 3 140 m; Montcalm, 3 080 m, etc.). En los Pirineos aragoneses se elevan las más altas crestas: Aneto (3 404 m), Posets (3 367 m), Monte Perdido (3 352 m), Vi gnemale (3 290 m), etc. El valle de Arán queda separado de España por el macizo montañoso de la Maladeta. Desde Vignemale, los Pirineos pierden altitud, menudeando los pasos y puertos (Portalet, Somport, Roncesvalles, etc.).
Traducciones

Pirineos

Pyrenees

Pirineos

Pyrenäen

Pirineos

Pyrénées
Ejemplos ?
Es el Betis; ved del Tercer Fernando alzarse airada la augusta sombra; su divina frente mostrar Gonzalo en la imperial Granada; blandir el Cid su centelleante espada, y allá sobre los altos Pirineos, del hijo de Jimena animarse los miembros giganteos.
Querrán encontrar en Febrero, Elizondo, Colón, o la Curia Filípica citada una ley del Fuero Juzgo que diga: “Si aconteciese que los francos o galos viniesen de allende de los montes Pirineos y con mano desacatada arrebatasen a nuestros hijos y descendientes de nuestra real alcurnia y los encerrasen en cautiverio contra el derecho divino y humano, y si en esta cuita nuestros ricos homes, castellanos y favoritos hiciesen la follonería de pasarse a su bando, entonces los pocos que se digan leales y honrados hidalgos harán juntas para gobernar a nombre de los susodichos, y guardarles su heredad y patrimonio para cuando Dios sea servido mejorar sus horas”.
Invadieron los africanos la España, año 712, y esta ciudad fue la última que situada en tierra plana se sujetó al africano dominio después de dos años de sitio en el año 718, y en aquella calamitosa era capitularon los barceloneses la observancia de religión, templos, prelados y la manutención de leyes e inmunidades Retirándose nuestros antecesores al abrigo de los fríos Pirineos, y entre sus grandes trabajos y miserias conservaron portantes las leyes y religión.
Los Alpes, colocados sobre los Pirineos, no bastarían a testimoniar nuestro agradecimiento a estos héroes de la prehistoria, padres de la civilización y abuelos de nuestro bienestar.
No te quedes en silencio.- A España no sé si vaya. Depende de cómo sigan presentándose las cosas en uno y otro lado de los Pirineos.
Tela de lana ligera y no cruzada, primitivamente fabricada en Barèges (Altos Pirineos), que sirve para hacer chales, vestidos, etc.
Orlando, que gran tiempo enamorado de Angélica marchó; y por sus deseos en tártaro y en indio y medo estado había dejado atrás sin par trofeos, con ella había a Poniente regresado donde a pie de los montes Pirineos con francos y alemanes que regía su campamento Carlomagno había, para hacer que Agramante y que Marsilio lamentasen la fiera y loca saña de haber traído el uno por su auxilio cuanto apto era en África a campaña, y haber armado el otro en tal concilio contra el reino francés la mora España.
El pueblo francés, tan cantor como mal músico, se paga de eso, y tiene razón, porque no le da más importancia que la que tiene, y porque, rico el teatro de cómicos excelentes, el juego mímico y la perfección del arte prestan interés del otro lado de los Pirineos a la composición más desnuda de mérito y de originalidad.
Empecemos por orden de colocación. - Vos,Capitán, decidme: ¿cuántos españoles habréis matado desde que pasasteis los Pirineos? - ¡Bravo!
espués de escuchar Currito el Carabina todo cuanto hubo de decirle la hembra que sin permiso de la Católica, Apostólica, Romana, cuidábase de zurcirle lo roto, de coserle lo descocido, de espumarle el puchero y de muchísimas cosas más que por discreción callamos, quedóse nuestro hombre silencioso durante algunos instantes, no sin redoblar nerviosa y acompasadamente sobre el suelo con el tacón de uno de sus brodequines y no sin poner cara de malísimos propósitos, y exclamó después con acento sordo y amenazador: -¡Por vía e Dios con el compadre! Cudiao como está de emperrao en que yo le meta un crugío que suene jasta en los montes Pirineos.
Como en Perpignan se encuentra una buena cantidad de funcionarios y empleados del Gobierno del señor Azaña, así como jefes militares de los que abandonaron Barcelona recientemente, me puse en comunicación con algunos de ellos, habiéndome así formado el programa que llevé a cabo durante los ocho días que permanecí en los Pirineos orientales.
Propuesto, pues, y asentado por estos justos motivos y sólidas razones con base fundamental y verdad incontestable que es hoy la misma que era en otros tiempos, que los que hoy viven son descendientes de aquellos que han dejado sus nombres inmortalmente gloriosos en la memoria de los siglos; que renacieron bajando nuestros mayores de los fríos Pirineos con la divisa de la Santa Cruz...