Petra

Petra (heb. Sela'; gr. Pétra)

 
Antigua c. del Próximo Oriente, cap. del reino de los nabateos, en el s. IV a C, en la actual Jordania.

Petra

 
Mun. de la provincia española de Baleares, en Mallorca; 2 566 h.
Ejemplos ?
Don Casto iba decidido a vencer, a no dejarse dominar por la excesiva parsimonia económica de doña Petra, su dulce pero demasiado cominera esposa.
Esta fertilización artificial del suelo, función de un gobierno central, y en decadencia inmediata cada vez que éste descuida las obras de riego y avenamiento, explica el hecho, de otro modo inexplicable, de que encontremos ahora territorios enteros estériles y desérticos que antes habían sido excelentemente cultivados, como Palmira, Petra, las ruinas que se encuentran en el Yemen y grandes provincias de Egipto, Persia y el Indostán.
No se olvide que en la polka primitiva había su poco de dislocación, mucho contoneo, y que hasta se exigían, para bailarla en regia, tacones de metal en las botas. De modo que bailar la polka era dar un espectáculo, punto más curioso que el que dar pudieran la Güy Stephan o la Petra Cámara.
Ramón entró muy alegre, más decidor que otras veces, y apretó con efusión la mano que Petra, radiante de expresión y alegría, le tendió en busca de una enhorabuena que iba a estimar mucho más que todos los regalos que tenía esparcidos sobre las mesas de la sala contigua.
Pero bastante era. Petra no veía su imagen en el espejo, de puro orgullo; de orgullo no, de vanidad, casi convertida de vicio en virtud por el agradecimiento.
MINIBIBLIA Lázaro Quintana de Ixcateopan de Cuauhtémoc engendró a Eleazar en el vientre de Joaquina Barrera, de la famosa estirpe valentona, quien la parió para que Antonio Domínguez Abidumit, fenicio del más allá abonero de poca monta, engendrara en ella a Jesús Austreberto, estrella del sur, quien casó con Felícitas Hidalgo Lira parida por el vientre de Petra y engendrada por Marcial Hidalgo, pastor asesinado por salvajes carrancistas para quitarle su rebaño y sacrificarlo a su dios ensombrecido.
En todas partes se les veía juntos, procurando ocupar entre los dos el lugar que apenas bastaría para una persona de buen tamaño; y en todo era lo mismo: comía cada cual media ración, hablaban entre los dos nada más tanto como hablaría un solo taciturno; y en lo que cabía, cada cual suplía los quehaceres del otro, llegado el caso. Así, Noval, sin descender a pormenores ridículos, era algo criado de Petra también, por seguir a su mujer.
Doña Petra estaba muy acostumbrada a no entender palabra de cuanto decía su querido esposo; pero lejos de burlarse de estos discursos, creía firmemente que a ellos debía don Casto la conservación de su destino a través de todos los ministerios y formas de gobierno.
Aquella garrulería incomprensible representaba a los ojos y a los oídos de doña Petra el pan de cada día; creía con fe ciega que tales sentencias y palabrotas eran la ordinaria tarea de su marido en la oficina de pastos.
La última mano al tocado de Petra siempre la daba Juana; y en cuanto no se la necesitaba iba a sentarse, casi acurrucada, en un rincón de un diván, a oír y callar, a observar, sobre todo; que era su pasión aprender en el mundo y en los libros todo lo que podía.
-No niego yo la importancia del abrigo -replicó-, pero el espíritu también necesita su refrigerio; tú no sabes, Petra, y eso explica tu incalificable tenacidad, que así como hay ciencias que se llaman físico-matemáticas, otras existen con el nombre de político-morales.
En el Puerto de la Cruz, a 29 de mayo de 1.983 Firmantes : Angel Francisco Rodriguez Barreda, Purificación Gonzalez de la Blanca, Jose Antonio Errejón Villacieros, Catalina Brennan Maza, Vicente Jiménez Mesa, Jesús Hernández Bienes, Imre de Boroviczény, Jane Patricia Spencer, Miguel Delibes de Castro, Isabel Mateos Guilarte, Jose Antonio Pascual Trillo, José Gómez Manzano, Jose Carlos Carballo Hernández, Guillermo Batista Crespo, Leopoldo O´Shanahan Roca, Megaly Rodriguez Costas. Firmas de solidaridad : Petra Karin Kelly, Lucas Beckmann y Dominique Side.