Pólux

Pólux

 
mit. Hijo de Zeus y de Leda; hermano gemelo de Cástor. (V. Dióscuros.)
Ejemplos ?
Diríamos también (para que esta dozava parte del presente Calendario fuese completa) a qué hora sale y se pone el sol cada día del mes de mayo; y por qué es Apolo su dios tutelar; y qué significa la frase de Sol en Géminis; qué noticias tenemos los humanos acerca de la constelación de Géminis, o cuando menos de las dos magníficas estrellas Cástor y Pólux: después de lo cual terminaríamos participándoos que, en nuestro planeta, el día 1 de mayo hay feria en Coria y otros puntos; el día 2 en Santiago de Galloso; el 3, en Verín; el 4, en Puerto Real; el 5, en el Barco de Ávila, etc.
Habiendo perecido la mujer del rey Athamante, llamada Ino, y despeñándose su hijo Melicertes voluntariamente al mar, la opinión de los hombres los divinizó y puso en el número de los dioses, como lo hizo igualmente con otros hombres de aquel tiempo, entre los cuales fueron Cástor y Pólux.
AMICO, rey de Bebirco, junto al Ponto. Fue padre de Butes y abuelo de Érix, hermano de Eneas por su madre Venus. Murió a manos de Pólux. ANA, hermana de la reina Dido.
11 Así que, pasados tres meses, navegamos en una nave Alejandrina que había invernado en la isla, la cual tenía por enseña á Cástor y Pólux.
Cual en el vértice de un aéreo monte, perlúcido, un río brolla de su musgosa piedra, el cual, cuando desde un inclinado valle en picado llegó rodando, por mitad su camino transita de un denso pueblo, 60 dulce alivio para el viandante cansado en su sudor, cuando el grave estío los abrasados campos quebraja; e igual que en un negro tornado lanzados unos navegantes, más lenemente soplando un aura favorable les viene ya cuando su plegaria de Pólux, ya de Cástor han orado: 65 tal fue para nos de Alio el auxilio.
Si Orfeo pudo evocar los manes de su esposa con el auxilio de su lira y de sus canoras cuerdas; si Pólux rescató a su hermano, alternando en la muerte con él, y si tantas veces va y vuelve por este camino, ¿Para qué he de recordar al gran Teseo?
Quien nos componga una Eneida, en nada inferior a la que ya tenemos, le damos por aprovechado. Boyardo y Berni se están paseando fraternalmente por los Campos Elíseos, y Cástor y Pólux no se hacen mala obra el uno al otro.
Estas tres doncellas, que representaban aquellas tres diosas, traían sus compañas consigo, que muy suntuosamente las acompañaban; a Juno acompañaba Cástor y Pólux, cubiertas las cabezas con sus yelmos y cimeras, adornados de estrellas.
Cástor y su hermano Pólux, ofendidos del ultraje de la hermosa Hélena, se dejaron vencer por las súplicas y devolvieron al poeta difamador la vista de que le habían privado; así tu, que puedes hacerlo, líbrame de mi demencia, ya que no estas manchada por indignos progenitores, ni esparces, como hechicera advertida, las cenizas de los pobres en los sepulcros a los nueve días de su muerte.
El saber que Hércules, Esculapio, Cástor y Pólux no son dioses, pues escriben los doctos que fueron hombres, y que murieron como hombres; y ¿qué más?, que de los que son realmente dioses no tienen las ciudades verdaderas imágenes, porque el que es verdadero Dios no tiene sexo, ni edad, ni ciertos y determinados miembros del cuerpo.
Después fue costumbre ponerle a nuestro protagonista un vestido verde rameado de flores, un ramillete en una mano, y en la otra el signo de Géminis, representado por los gemelos Cástor y Pólux.
—Me llamo Rufus Holconius, y mi casa es la tuya —dijo el joven—; a menos que prefieras la libertad de la taberna: se está bien en el albergue de Albino, cerca de la puerta del barrio de Augusto Félix, y en la hospedería de Sarino, hijo de Publio, junto a la segunda torre; pero si quieres, te serviré de guía en esta ciudad desconocida para ti; me gustas, joven bárbaro, aunque hayas tratado de burlarte de mi credulidad pretendiendo que el emperador Tito, que hoy reina, está muerto desde hace dos mil años, y que el Nazareno, cuyos infames sectarios, embadurnados de pez, han alumbrado los jardines de Nerón, reina solo como dueño y señor en el cielo desierto del que han caído los grandes dioses. ¡Por Pólux!