Pío Baroja

Baroja, Pío

 
(1872-1956) Novelista español de la llamada generación del 98. Miembro de la Real Academia Española. Su ideal era la acción y sus personajes predilectos el vagabundo y el aventurero (Aviraneta), tipos llenos de vida y colorido. Su producción novelesca se divide en dos grupos: Trilogías y Memorias de un hombre de acción. Entre las trilogías destacan La tierra vasca, que integra a Zalacaín el aventurero (1909); La raza, que integra El árbol de la ciencia; y La lucha por la vida. Bajo el título de Memorias de un hombre de acción (1913-35), narra una parte de la historia de España. Son famosos los volúmenes El aprendiz de conspirador (1913) y Con la pluma y con el sable (1915). Cultivó el ensayo: El tablado del arlequín (1904) y La caverna del humorismo (1919).
Ejemplos ?
El síntoma de los valores máximos es la ilimitación Hace poco tiempo — una tarde de primavera, caminando por una galiana de Extremadura, en un ancho paisaje de olivos, a quien daba unción dramática el vuelo solemne de unas águilas, y, al fondo, el azul encorvamiento de la sierra de Gata —, quiso Pío Baroja, mi entrañable amigo, convencerme de que admiramos sólo lo que no comprendemos, que la admiración es efecto de la incomprensión.
i viejo amigo y maestro Pío Baroja tenía un reloj de pared en cuya esfera lucían unas palabras aleccionadoras, un lema estremecedor que señalaba el paso de las horas: todas hieren, la última mata.
Por eso leí el artículo con tanto interés, con mucha claridad lo exponía, pero me gustó lo que citó al final, citó al intelectual vasco – y digo vasco – si llego a decir español se revuelve en la tumba y vuelve y me mata: Pío Baroja, sí me mata, donde él decía que habían siete clases de españoles, y yo soy nieta de gallegos y buena parte de nosotros somos nietos de gallegos, así que me puse a leer atentamente las siete clases que Pío Baroja hablaba de los españoles.
Y no sé de dónde se me ocurrió la idea de que los relojeros, en el fondo, debían ser todos medios anarquistas y fabricantes de bombas de reloj. Porque en las novelas de Pío Baroja, los relojeros si no son anarquistas son filósofos.
Entre sus discípulos de esta época se cuenta el sobrino de Pío Baroja, que le solicitó que lo incluyera en su equipo de investigación, que era, claro está, el Prof.
Su primer amor formal fue una madrileña, Carmen, con la que tuvo un hijo que les nació muerto y del cual escribió Pío Baroja en su La caverna del humorismo que iba por los cafés con el niño muerto en una caja pidiendo dinero para enterrarlo.
El árbol de la ciencia contiene las características generales que identifican el estilo de la Generación del 98, puesto que su autor, Pío Baroja, fue uno de los máximos exponentes de ese movimiento literario.
Aparece en Luces de bohemia de Ramón María del Valle-Inclán bajo el nombre de Basilio Soulinake, aunque este autor lo usa también en otros libros (La guerra carlista, La lámpara maravillosa). Lo cita en sus memorias Alejandro Sawa y lo evocan también en sus escritos Pío Baroja y Azorín.
Durante estas 24 horas de festividad se entregan los premios más importantes concedidos por la ciudad, que son el Tambor de Oro y las Medallas al Mérito Ciudadano de San Sebastián. La letra de la marcha fue escrita, en euskera, por Serafín Baroja, padre del también escritor donostiarra Pío Baroja.
ulio Caro Baroja (Madrid; 13 de noviembre de 1914–Vera de Bidasoa, Navarra; 18 de agosto de 1995) fue un antropólogo, historiador, lingüista, folklorista y ensayista español, sobrino del escritor Pío Baroja y del pintor y escritor Ricardo Baroja.
Finalmente, en 1904 se aprueba en Cortes la recalificación de dicho terreno, y pocos años después comienza la tala de árboles y el desmonte de la citada colina, para la construcción de la sede de Correos, que será inaugurada en 1918. Pío Baroja, sitúa gran parte de la acción de su novela Las noches del Buen Retiro en estos jardines, en una ácida y nostálgica evocación del Madrid de finales del siglo XIX, época de su juventud.
Hijo del editor Rafael Caro Raggio y de Carmen Baroja, sobrino del novelista Pío Baroja y del pintor Ricardo Baroja, y hermano del documentalista, etnógrafo y escritor Pío Caro Baroja, fue discípulo de Telesforo Aranzadi, José Miguel de Barandiarán, Hermann Trimborn y Hugo Obermaier, quienes lo encaminaron a la historia y a la etnografía.