Pílades

Pílades (Pyládēs)

 
mit. Amigo de Orestes, con cuya hermana Electra se casó. Pílades y Orestes simbolizan la amistad franca.
Ejemplos ?
ORESTES ¿Por quién? Tu mal se añadirá á mis males. PÍLADES Mi padre Strofio, irritado, me ha echado de las moradas y me ha desterrado.
También se equivoca cuando jura (¡y jura bien!), que para él no hay más creencia que el espíritu de cuerpo; porque también entonces alude al cuerpo de su tordo, que sería su Pílades, si hubiera Pílades de cuatro patas, y si hombres como el Conde de La Pita pudieran ser Orestes.
Me enterneció y lancé un: ¡¡Binomio!! abriendo los brazos, que habría contentado a Orestes en labios de Pílades. Me abrazó de buena gana y nos pusimos a charlar.
En el mismo día habían entrado en el convento, juntos pasaron el noviciado y el mismo obispo les confirió las sagradas órdenes. Eran, digámoslo así, Damón y Pithias tonsurados, Orestes y Pílades con cerquillo.
- Niño, ahora ya no hay peligro - Sigueme en el monte, es mis salas grandes, Ahí me contarás sobre tu padre. En nuestras vidas fuimos Pílades y Orestes - Él se está muriendo - me quedaré de nuevo solo.
HERMIONE. CORO DE MUJERES ARGIVAS. ORESTES. MENELAO. TINDAREO. PÍLADES. UN MENSAJERO. APOLO. UN FRIGIO. ELECTRA No hay cosa alguna, por muy terrible de decir que sea ningún mal, ninguna calamidad enviada divinamente, cuyo peso no soporte la naturaleza del hombre.
Enrique terminó por decir: —Che, si usted necesita datos científicos para sus cosas, yo tengo en casa una colección de revistas que se llaman Alrededor del Mundo y se las puedo prestar. Desde ese día hasta la noche del gran peligro, nuestra amistad fue comparable a la de Orestes y Pílades.
Sin embargo, la ha matado por no desobedecer al Dios; y yo he tenido en la muerte tanta parte como puede tener una mujer, á la vez que Pílades, que ha cometido esa acción con nosotros.
Estoy vendido, no tengo la menor esperanza de escapar al suplicio que me reservan los argianos, pues ese hombre era mi única salvación. Pero veo á Pílades, el más caro de los mortales, que regresa á toda prisa de ver a los focenses.
Un hombre que nos es fiel en la adversidad es más dulce á ¡a vista que en el mar la serenidad del cielo para los marineros. PÍLADES He venido por la ciudad con tanta prisa como debía, porque me he enterado de la asamblea de ciudadanos, y la he visto con mis propios ojos.
PÍLADES ¿Y viene trayendo en su nave a su malvada mujer? ORESTES No la ha traido; es ella la que le ha traido aquí á él. PÍLADES ¿Dónde está esa mujer que ha hecho perecer a tantos acayanos ella sola?
ORESTES En mis moradas, si me es dable llamarlas mías. PÍLADES ¿Y qué palabras has dicho al hermano de tu padre? ORESTES Que no nos dejara matar por los ciudadanos á mi hermana y á mí.