Ossian

Ossian (Oisin)

 
(s. III) Bardo legendario escocés. En 1761, Macpherson publicó una serie de poemas que atribuyó a Ossian y que ejercieron gran influencia en la literatura romántica.
Ejemplos ?
Consideraba que las canciones habían podido ser completamente elaboradas desde cero, como lo hizo James MacPherson respecto de Ossian, ya que, según afirmaba, él mismo no había encontrado nunca versiones tan elegantes y tan exentas de palabras en idioma francés introducidas en sus textos.
No se preocuparon por la erudición mucho más que sus predecesores, y no rehuyeron de hacer traducciones de traducciones a terceras lenguas, o de traducir de lenguas que apenas conocían, o como en el caso de la "traducción" de Ossian de James Macpherson, traducir de textos que realmente era obra del propio "traductor".
A la segunda representación del Ossian asiste Laure Junot (futura duquesa de Abrantes), aficionada a la música donde nos describe el decorado: Nunca antes nada me había causado tanta impresión como la magnífica decoración de Des Bardes.
Él nació en 1748, y fue educado en casa, por el Rev. Fraser, ministro de Moneydie, y después por James Macpherson, el colector y traductor de los poemas de Ossian.
Temporalmente aplazado por Nicolas Dalayrac, cuya ópera Le Pavillon du Calife termina fracasando, Lesueur pudo por fin estrenar su ópera Ossian gracias al permiso del Emperador.
El estreno supuso para el compositor francés un gran éxito en la Ópera y, además, se convirtió en la ópera favorita del Emperador. El triunfo de Ossian fue tal que se representó más de cien veces antes de la Restauración (1814).
Al final, envió tres obras orquestales: una obertura titulada La Chasse d'Ossian («La caza de Ossian»), un scherzo y una marcha fúnebre.
Además, los enemigos que ganó le cerraron el acceso a la Grand Opéra de París para estrenar sus dos obras Ossian ou Les Bardes y La mort d'Adam et son apothéose.
Precisamente fue a través de él como Goethe entró en contacto con la lírica de Ossian, de la que tanta huella hay en el Werther, y a Napoleón le gustó tanto su trabajo que lo llevó consigo a la batalla.
Johnson ataca duramente a quienes aseveran que los poemas sobre Ossian de James Macpherson son traducciones de la literatura escocesa antigua, afirmando que no había pruebas de que el lenguaje escocés gaélico (erse) “fuera una lengua escrita”; Johnson no dejó de convencerse de ello al pedir a McPherson que mostrara el manuscrito del que decía haber obtenido el poema, algo que éste nunca hizo, y acabó concluyendo que lo más probable era que McPherson hubiera adaptado poemas de la tradición oral gaélica y los hubiera refundido a modo de saga.
Los escritos de Jefferson demuestran un gran intelecto y tenía una gran afinidad con los idiomas. Aprendió el gaélico escocés y tradujo Ossian, enviando a James Macpherson, su autor, uno de los originales.
No obstante, fue especialmente hostil contra McPherson y los poemas de Ossian, de los que dijo que eran vulgares y de baja calidad; además, partiendo de un moderado no hay pruebas acabó proclamando que el erse nunca había sido una lengua escrita.