Ollantay

Ollantay

 
lit. Drama peruano en tres actos y versos octosílabos, legendario y de tema incaico.
Ejemplos ?
Por entonces, el nacionalismo en germen de los sectores criollos hace que se empiece a producir una literatura en el idioma nativo que busca adueñarse del pasado incaico. Tal es el caso, por citarse sólo los ejemplos más representativos, de los dramas en quechua Usca Paucar y Ollantay.
Durante la época colonial los criollos trataron de limitar la utilización de los idiomas nativos e imponer como idioma único el español. Existen obras literarias en lenguas nativas, siendo la más expresiva Ollantay en idioma quechua.
Se afirma que el famoso drama Ollantay, cuya versión escrita data de la época colonial, tendría un núcleo fundamental de origen incaico y una serie de interpolaciones posteriores enderezadas al amoldarla al teatro hispano.
Por entonces, el nacionalismo en germen de sectores criollos hace que se empiece a producir una literatura en el idioma nativo que busca adueñarse del pasado incaico. Tal es el caso, por citar sólo los ejemplos más representativos, de los dramas en quechua Uscar Pauca y Ollantay.
Es el primer poeta que se conoce en la historia de la literatura puneña. Su poesía se ubica en el romanticismo. Se le atribuye la traducción del drama Ollantay al francés. Murió en 1903.
Componíase ésta de una anciana que se decía descendiente del gran general Ollantay, dos hijas, Carmen y Teresa, y un mancebo llamado Tomás.
Pero Rumiñahui, otro de los generales de Pachacutec, en secreta entrevista con su rey, lo convenció de que, más que a la fuerza, era preciso recurrir a la maña y a la traición para sujetar a Ollantay.
Pero sea de ello lo que fuere, y dejando la cuestión en tela de juicio para que ingenios más competentes decidan si es exagerada ó inaceptable mi opinión, no por eso deja de tener el Ollantay un sello de indisputable mérito.
uando, hace pocos meses, oí al joven escritor don Cons- tantino Carrasco leer en el Club Literario su traducción del Ollantay, confieso que fué tan grata la impresión que esa lectura me produjo, que al felicitar al poeta por su trabajo, déjeme arrebatar del entusiasmo, y lo amenacé con que, si algún día daba la obra á la estampa, tuviese por seguro que mi humilde pluma borronearía algunas líneas que servir pudieran de pró- logo ó introducción.
He aquí la tradición sobre Ollantay: Bajo el imperio del inca Pachacutec, noveno soberano del Cuzco, era Ollantay, curaca de Ollantaytambo, el generalísimo de los ejércitos.
Según lo pactado, se le degradó y azotó en la plaza pública para que, envilecido así, huyese del Cuzco y fuese a ofrecer sus servicios a Ollantay, que viendo en él una ilustre víctima a la vez que un general de prestigio, no podría menos que dispensarle entera confianza.
Hoy, que tengo sobre mi mesa de trabajo las pruebas impre- sas del Ollantay, helo leído y releído, y mi entusiasmo por la obra y por su estimable y erudito traductor ha ido en escala ascendente.