Noche Triste

Noche Triste

 
hist. Noche del 30 de junio de 1520, en que Hernán Cortés hubo de evacuar la ciudad de México-Tenochtitlán.
Ejemplos ?
Al ir a repartirlo entre vos y vuestros camaradas, por lo codicioso que os mostrasteis hubisteis de sostener grandes altercados y oír no pocas injurias. El deseo de salvar el botín ¡a cuántos de vosotros no ocasionó la muerte en la retirada de la noche triste!
Y en el mutismo de esa noche triste, yo veía que mamá no quitaba la vista del lugar que debía ocupar mi padre, que estaba intacto con su servilleta doblada en el aro, su cubierto reluciente y su invertida copa.
Aunque todos fuéramos jóvenes y alegres, la conversación había tomado, a pesar nuestro, un aire de aquella noche triste, y las palabras alegres se habían agotado rápidamente.
Cada uno de mis soldados se tenía por un conquistador, y exigía la recompensa de sus servicios. El oro que nos dio Muteczuma lo perdimos casi todo en la retirada de la noche triste.
El hombre vive siempre entre los sepulcros. Fatuos fuegos somos en noche triste, y polvo, y sombra, y humo, y ceniza, que arrebata el viento.
¡Huid, huid, por el aire huid! Coro Interior Andando, andando, llegamos ya, la noche triste y oscura está. Marchemos ya, la noche oscura cayendo va.
Noches insomnes paso, hora tras hora, cual la noche que pasa el desdichado que sabe con certeza que a la aurora será del nuevo día ajusticiado; miro por fin la luz despertadora, que en nada cambia mi anterior estado, y un día añade a mi vivir amargo, cual noche triste, como siglo largo.
El alma del que sufre es noche triste: Toldada está por el pesar sombrío, Y las amargas lágrimas que vierte Son, Lucila, sus gotas de rocío Halla quien nace bajo estrella amiga, Florida primavera en su existencia, Y hasta el cielo, propicio, le sonríe Del éter tras la clara transparencia.
Pero esa no fue sólo una aurora, señores: fue también una verdadera noche triste, triste como la noche sin luna de las vísperas de Otumba.
Y si es cierto que por los ojos se escriben los que bien se quieren, y que no es difícil poderlos entender los diestros, Mitilene y Nise en los de don Lope visiblemente vieron que de este modo se quejó diciendo: -Cruel Mitilene, mentiroso cocodrilo, lumbre un tiempo de mis ojos, norte de mis sentidos un tiempo, firme escollo entonces, templo de perfección, ídolo querido de mi espíritu; y en un mes, que es de tiempo un momento, un soplo, noche triste de mis gustos, buido cuchillo de mis contentos.
LA VENGANZA DEL MORO (Leyenda) Sobre un ligero corcel y cruzando una espesura, en noche triste y oscura marcha el animoso Abdel. Amor en su pecho late –amor que le hace dichoso–, y en su caballo brioso clava el agudo acicate.
El contrato establecía un monto de cuatro centavos por disco vendido (simples doble faz). En esos discos de 1917 el dúo grabó su repertorio, entre ellos «Mi noche triste», el primer tango que grababa Gardel.