NA

Na

 
quím. Símbolo químico del sodio.
NANación Andaluza
NANormalmente Abiertos
Traducciones

na

PRON PRON = nada
Ejemplos ?
-Pero, ¿qué compromiso es ése tan grande que tienes tú? -Pos na, un negocio que tengo que arrematar con unos amigos. -¿Con unos amigos o con alguna amiga?
-¿Y usté qué le dijo? -Pos yo na, porque me atorrullé de la vergüenza que me dio. -Pos eso salió usté ganando, que le diera a usté lo que usté nunca ha tenío.
-Pos tuvieron ustés suerte, poique hombre que la veía hombre que se queaba catalértico, y con razón, que no es poique fuese ella mi jembra, pero la había puesto Dios tantas cosas en el perfil y en las jechuras que cuando diba yo con ella, pongo por caso, a los toros, corría a la que díbamos ya se sabía cuasi to los toreros al tendío, poique los probes se queaban como tontos mirándola. ¡Y no le digo a usté na de los señoritos!
U na causa dc nulidad o terminación de un tratado, de retiro de una de las partes o de suspensión de la aplicación de un tratado reconocida en la presente Convención no podrá alegarse sino con respecto a la totalidad del tratado, salvo en los casos previstos en los párrafos siguientes o en el artículo 60.
Pos como es su domaora, y ella se sabe de memoria que siendo suyo, el cobre es oro pa mi Pepe, pos apenitas gorvió de la corte y se enteró de que mi Pepe estaba cuasi dando dineros a ganancias, pos entonces mi niño ganaba catorce riales de jornal; pos se jizo la encontraiza con él y se gorvieron a tomar de pico y na, lo que pasa, compadre, lo que pasa, que los quereles se lañan y ellos lañaron los suyos y como si na, como si tal cosa, como si ella no se hubiera dío antes juyendo de él a la tierra de los marqueses y los vizcondeses.
A puñaos tenía los pretendientes, pero desde lejos, porque como yo tengo el genio que Dios me dio, y allí en Málaga me conocen a mí más que el monumento de Torrijos, pos lo que pasa, no se atrevía ninguno a enganchar en el fleco de su mantón ni uno de los botones de la americana, y una vez que uno se premitió arrimarse una miajita más de lo que el bando dice, lo cojí con dambas manos por dambos hijares, y na lo que pasó, que cuando lo sorté llevaba el litri cuasi asomándosele por la boca los riñones.
-Pos na cuasi, que mañana es día de la Rafaelilla, de la hija de la Infanta, y Cayetano, que está por ella que no vive, pos el muchacho quisiera jacerle una fineza y como no puée estirar el pie más allaílla de lo que pilla la sábana, pos velay usté.
Pero ¿no ve usté qué niña?... Por la Virgen de la Macarena, ¿usté no tiée na que arrimarle a la boca a ese angelito? -Yo na..., ¿y usté?
Y como pensé esto, y si sus lo hubiera dicho, ustedes no hubiesen acertao nunca, pos hice lo que hice y tomé el portante, y no te apures tú por na, prenda mía, que de aquí a dos años no me voy a cambiar yo ni por el capitán general que me ha tocao por mi suerte».
Quise ver cómo se portaba Ricardo, y vaya una corriíta guasona. Y no se piense usté que era malo el ganao; no, señó, na de eso. No era malo ni muchísimo menos, porque, eso sí, pa mí la verdá es la verdá, y los bichos fueron superiores; pero el Bomba tuvo aquel día el santo de espaldas, y mire usté que yo soy de los que creen que al Bomba no lo coge un toro como no le tire un cuerno...
-El Maroto me miró a las niñas de los ojos, como si quisiera metérseme por ellas dentro del corazón, y después de mirarme a las niñas de los ojos, se alevantó y me tendió la mano, y me la apretó y nos fuimos arriba, y na...
-¿Qué quiée usté que me haiga jecho? A mí na, a mí no me ha jecho na cuasi; pero, en cambio, le ha dao la pesaumbre a Toñuelo el Garabato.