Mahoma

Mahoma

 
(570-632) Nombre con que es conocido Abu-l-Qasin Muhammad ibn 'Abd Allah ibn 'Abd al-Muṭṭalib ibn Hašim. Fundador del islam. Pertenecía a la tribu de los coreichitas. La visión acaecida en el monte Hira (¿610?) le provocó una crisis religiosa y tuvo la convicción de ser enviado de Alá. El sentimiento de su misión ya no le abandonó jamás, y el calendario musulmán recuerda la fecha como «noche de la potestad». Entró pacíficamente en La Meca en el año 630, y fue proclamado soberano espiritual y temporal de los árabes. Un año después (631) la peregrinación a La Meca y a la Ka'ba quedaron reservadas a los musulmanes. El 8 de junio de 632 murió Mahoma, poco después de presidir la «peregrinación de la despedida» a La Meca, cuyo ritual sigue vigente entre sus fieles.
Traducciones

Mahoma

Mohammed

Mahoma

Maomé

Mahoma

SMMohammed, Mahomet
Ejemplos ?
En la Meca, el quinto día de la octava luna antes del Ramadán, del año 28000 y pico de la Égira. Nazareno, Alá es grande, y Mahoma, su profeta.
Sus ojos bellísimos estaban empañados de lágrimas, su hermoso rostro había perdido en fuerza del horrible pesar que le agobiara, ese tinte sonrosado de gracia y lozanía que tanto la embellecía en sus días de ventura, y en su lugar, lo había sustituido el blanco pálido de la perla. En su dolor, Lucía estaba celestial. ¿Era una de las huríes del serrallo de Mahoma? No, era una de las vírgenes de Rafael.
El hombre del alminar, apoyándose en el antepecho sobre el vacío, gritó: -Dios es grande. Yo atestiguo que no hay más a que un Dios. Yo atestiguo que Mahoma es el Profeta. Venid a la oración.
La muerte que mata la ambición. Mahoma.—JF/ Koran, I Hernando de Soto Animoso, prudente y liberal, es Hernando de Soto la figu- ra más simpática entre los hombres que acompañaron á Pi- zarro para la captura de Atahualpa.
Por supuesto que el virrey también le sacaba púa al trompo, y hacía política como cualquier presidentillo republicano a quien el Congreso manda leyes a granel, y él les va plantando un cúmplase tamañazo, y luego las tira bajo un mueble, sin hacer más caso de ellas que del zancarrón de Mahoma.
Conocile en el metal de la voz, y el alma llena de cosquillas amorosas la dije: «Hermana perrenga, duélete de Santarén que en ti desde ayer desea dar dos nietos a Mahoma, que vayan después a Meca.
Cuál dice: "Fecunda vid, crece, sube, abraza y toca el olmo felice tuyo que mil siglos te haga sombra para gloria de ti misma, para bien de España y honra, para arrimo de la Iglesia, para asombro de Mahoma".
Obispo de Quito, Don Fray Luis López de Solís. Escribiendo al Rey desde Loja le decía: "Llegué a las minas de Zaruma, traslado del infierno y de Ginebra y de Mahoma.
Por él, millares de mártires regaron con su sangre los circos de Roma; con su fe inició Pelayo en Covadonga aquella lucha grandiosa que duró ocho siglos y no concluyó hasta arrojar de España, el último pendón de Mahoma desde los muros de Granada.
El simoun del desierto trajo esta nueva al oasis de las palmeras y de los higos chumbos, y también la de que habías pedido templos para Mahoma que asombrasen las mezquitas naracenas.
La séptima se deleita en destruir con una piqueta pequeños templos y monasterios, cuyos escombros ofrece, entre zalemas y contorsiones, a un busto de Mahoma que tiene delante, después que el personaje que le sigue ha rebuscado entre las chinitas que figuran los sillares, pedacitos de pergamino, remedos de esculturas antiguas, monedas y relicarios, que apila y clasifica con afán.
Murieron peleando contra un extranjero que pretendió llevarles un Rey que, por apéndice, era Borbón y absoluto, y lo mismo hubieran hecho contra cualquiera que hubiese derribado los templos del Crucificado para levantar en sus escombros mezquitas a Mahoma o sinagogas a Judas Iscariote, o hubiese hecho público alarde de renegar de la religión de sus abuelos, pretendiendo establecer, como una ley del Estado, el concubinato .