Madona

madona

(Del ital. Madonna.)
1. s. f. RELIGIÓN Denominación que se da a la Virgen María.
2. ARTE Cuadro, figura o imagen que representa a la Virgen María.

Madona

 
catol. En Italia, Virgen.
b. art. Imagen que la representa.
Traducciones

Madona

Madonna

Madona

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Madona

Madonna

Madona

Мадонна

Madona

Madonna

Madona

Madonna

Madona

مادونا

Madona

Madonna

Madona

Мадона

Madona

Madonna

Madona

Madonna

Madona

מדונה

Madona

マドンナ

Madona

마돈나

Madona

Madonna

Madona

พระแม่มารี

Madona

SFMadonna
Ejemplos ?
- IV - Y yendo y viniendo días, y sin tregua el escultor trabajando, a los cuarenta la Madona se acabó, copia completa y exacta de la Madona anterior, hija de la misma mano y la misma inspiración.
Su pantalón está ya a la altura de las rodillas, el sombrero bambolea; la mano derecha, armada del rebenque, busca, inquieta, donde prenderse, en las pilchas del recado, y la catástrofe final le parece tan cercana al imprudente, que ya encomienda sus huesos a la Santa Madona, cuando, de repente, en movimiento involuntario, afloja la rienda, y el tordillo echa a galopar, con el ritmo suave del caballo pampeano.
María Rosario lloraba en silencio, y resplandecía hermosa y cándida como una Madona, en medio de la sórdida corte de mendigos que se acercaba de rodillas para besarle las manos.
Rodó por el pavimento aquel busto de madera, que el rostro de una Madona en su Tisbe representa, y a sus pies quedó tendido el escultor, que les deja su gloria con su cadáver, de su ejecución en prenda, que quien nace hidalgo y fiero, no puede con la vergüenza de acabar con ignominia en una patria extranjera.
La una, por su patria en la desdicha ejercitada, La otra, que el esposo sobrecargó de dolores, La otra, por su hijo Madona traspasada, ¡Todas habrían podido formar un río con sus lágrimas!
Con mis Versos pulidos, enmallados por un puro metal Sabiamente constelado de rimas de cristal, Yo haré para tu cabeza una enorme Corona; Y de mis Celos, oh Mortal Madona, Yo sabré cortarte un Manto, de manera Bárbara, tieso y pesado, y forrado de sospechas, Que, como una garita, encerrará tus encantos; No de Perlas bordado, ¡sino de todas mis Lágrimas!
Oh, como Rafael creó la Madona divina, Con su diadema de estrellas, con su sonrisa tierna, virginal, Así yo hice deidad a una mujer pálida, ¡ Con corazón vacío, frío y con alma de veneno !
Fui dirigido hacia una gran cama de columnas tapizada con una antigua y rica tela de seda y vi, sobre la almohada, la más encantadora cabeza de madona que jamás haya soñado Rafael.
Volviéronle, pues, el rostro, y uno, o compasivo asaz o no alcanzando en qué uso aquel madero ocupar, díjole con befa estúpida: —¡Vaya, buen hombre, tomad!— Y el busto de su Madona le echó a los pies al cerrar.
Y, paralelamente al tipo del Jesús, nace, y luego va perfeccionándose en la obra de los artistas, el tipo de la Madona, que más tarde vaciarán en molde único Bernardino Luini, Correggio y Rafael.
Los gendarmes habían sido mandados por su general para cuidar el sitio que constituía un peligro al encontrarse a la orilla de un abismo. Sin embargo, nadie temía, pues se sentían protegidos por el genio milagroso de aquella inmaculada y gentil madona.
La tienda de Bodegones era sitio de tertulia para los lechuguinos contemporáneos del virrey bailío Gil y Lemos, a varios de los que dijo una tarde el relojero: -¡Per Bacco! Mucho de que el Perú es rico y rumbosos los peruleros, y salimos ¡Santa Madona de Sorrento!