Lotario

Lotario (Lotaire)

 
(941-986) Rey de Francia (954-986), hijo de Luis IV de Ultramar. Luchó contra las pretensiones de Hugo Capeto.
Traducciones

Lotario

Lothario
Ejemplos ?
Clara se echó a llorar amargamente, y decía entre sollozos: ―Nunca me ha amado, pues no me comprende. Lotario apareció en el cenador y Clara tuvo que contarle lo que había sucedido; como amaba a su hermana con toda su alma, cada una de sus quejas caía como una chispa en su interior de tal modo que el disgusto que llevaba en su corazón desde hacía tiempo contra el visionario Nataniel se transformó en una cólera terrible.
Separándolos, exclamó entre sollozos: ―¡Locos, salvajes, tendréis que matarme a mí antes que uno de vosotros caiga!, porque ¿cómo podría seguir viviendo en este mundo si mi amado matara a mi hermano o mi hermano a mi amado? Lotario dejó caer el arma y bajó los ojos en silencio; pero Nataniel sintió renacer dentro de sí toda la fuerza de su amor hacia Clara de la misma manera que lo había sentido en los hermosos días de la juventud.
El arma homicida cayó de sus manos y se arrojó a los pies de Clara diciendo: ―¿Podrás perdonarme alguna vez tú, mi querida Clara, mi único amor? ¿Podrás perdonarme, querido hermano Lotario?
Lotario se conmovió al ver el profundo dolor de su amigo y derramando abundantes lágrimas se abrazaron los tres y se juraron permanecer unidos por el amor y la fidelidad.
Había olvidado por completo que existía una Clara en el mundo a la que él había amado; su madre, Lotario, todos habían desaparecido de su memoria, vivía solamente para Olimpia, junto a quien permanecía, cada día, largas horas hablándole de su amor, de la simpatía de las almas y de las afinidades psíquicas, todo lo cual Olimpia escuchaba con una gran atención.
Nataniel se despertó un día como de un sueño penoso y profundo, abrió los ojos, y un sentimiento de infnito bienestar y de calor celestial le invadió. Se hallaba acostado en su habitación, en la casa paterna, Clara estaba inclinada sobre él y, a su lado, su madre y Lotario.
Las últimas palabras de Lotario no las entiendo del todo bien, solo intuyo lo que piensa, y sin embargo, me parece rigurosamente cierto.
No estés enfadado conmigo, amor mío, si Lotario te dice que a pesar de tus funestos presentimientos sobre Coppelius no se altera mi serenidad en absoluto.
―y, cogiendo a Clara, quiso precipitarla desde la galería; pero, en su desesperación, Clara se agarró a la barandilla. Lotario oyó la risa furiosa del loco y los gritos de espanto de Clara; un terrible presentimiento se apoderó de él y corrió escaleras arriba.
Su padre fue El Conde de París; su tío conde-obispo de Saint-Riquier, su tía era la famosa emperatriz Judith, esposa de Ludovico Pío, así pues era primo hermano de Luis el Germánico, Lotario I y Carlos el Calvo.
Ambos condes fueron desposeídos de sus condados en la Asamble de Aquisgrán de 828, y Orleans fue concedido a Eudes, pariente de Bernardo (conde de Orleans, Nevers y Autun de 828 a 834 en que murió combatiendo a las fuerzas de Lotario I).
También es cierto, añade Lotario, que la tenebrosa presencia a la que nos entregamos, crea con frecuencia en nosotros imágenes tan atrayentes que nosotros mismos producimos el engaño que nos consume.