Ejemplos ?
Es de buen temperamento, sin excesos de frio ni calor; en el ynbierno (que así llaman al tiempo en que llueve) es más caliente que en el verano.
Bueno, Nicolás, mira, estas reuniones si es así todos los días... Si así llueve que no escampe. Mira, en un ratico he hecho 25, 32 millones en un ratico, el “Arañero” de Sabaneta, 32 millones de bolívares que van para el Fondo Eficiencia Socialista que en este momento tiene, te voy a decir cuánto tiene Nicolás.
Parecía que buscara pensamientos que justificaran su risa y por fin se dijo. «Esta agua parece una niña equivocada; en vez de llover sobre la tierra llueve sobre otra agua».
Tratar en esto es sólo a ti debido, en quien el cielo sus noticias llueve para dejar el mundo enriquecido; por quien de Pindo las hermanas nueve dejan sus montes, dejan sus amadas aguas, donde la sed se mata y bebe, y en el santo Sïon ya trasladadas, al profético coro por tu boca oyendo están, atentas y humilladas.
Una fragancia infinitesimal, exquisitamente elegida, a la que se mezcla una ligerísima humedad, navega en esta atmósfera, donde el adormilado espíritu es mecido por sensaciones de invernadero. Abundante, la muselina llueve delante de las ventanas y ante el lecho; se explaya en cascadas de nieve.
A Pales su viciosa cumbre debe Lo que a Ceres, y aún más, su vega llana; Pues si en la una granos de oro llueve, Copos nieva en la otra mil de lana.
Mienten con grande desvelo; miente el niño, miente el hombre y, para que más te asombre, aun sabe mentir el cielo; pues vestido de azul velo nos promete mil bonanzas y muy luego, sin tardanzas, junta unas nubes rateras y nos moja muy deveras el buen cielo con sus chanzas. Llueve y más llueve y a veces el aguacero es eterno, porque aquí dura el invierno solamente trece meses; y así mienten los franceses que andan a Quito situando bajo de la línea, cuando es cierto que está este suelo bajo las ingles del cielo, es decir, siempre meando.
No puede empero el moro hacer bastante que el mal que sufrió antes atempere; pues tan sinfín de muertos hay expuesto, que ejemplo le es de loca audacia al resto. Llueve, como granizo, espeso manto de flechas desde el alto del baluarte.
Detenido en una de sus excursiones por un fuerte chapa- rrón, exclamó furioso:— ¿Piensa Dios que porque llueve no tengo de hacer temblar el mundo?
Pero el desarrapado, cuya chilaba negra parecía haberse arrastrado por todos los muladares del Islam, continuó a voz en cuello: -Respondedme, ecuánimes creyentes: ¿llueve o no llueve, llueve o no llueve?...
Pues él, que ve su venganza Cumplida, y abajo siente Caballos, tal les acosa, Que al uno le desguarnece, Derriba al de la derecha, Y sobre el tercero llueve Tal tropel de cintarazos, Y con voz tan insolente Les insulta y les confunde, Que aturdidos los pobretes Huyeron al fin mohínos Y zurrados malamente.
De hecho, mi madre, que le tiene terror a la lluvia, por ejemplo, desde aquella vez que nos inundamos que yo conté el otro día en la puerta de la Gobernación cuando yo era muy chica, cuando tenía 12 años, me madre tiene terror pánico a la lluvia y cuando llueve no quiere salir de la casa ni si quiera estar en la ruta porque tiene miedo a que le vuelva a pasar lo que le pasó aquella vez, son cosas que te quedan.