Lindos

Lindos

 
C. y puerto de la isla de Rodas, célebre en la historia antigua por su actividad comercial.
Ejemplos ?
Ítem, se le permite que se ponga a la ventana y sea tentada de hablar y responder, como no sea con lindos y poetas publicones de deshonras.
Afligido XÓLOTL, recogió como su nerviosismo lo dejaba, cada uno de los fragmentos y llegó agitadísimo ante sus hermanitos, los mil y tantos hijos del gran pedernal. Allí todos lo recibieron con lindos elogios y regocijadamente exclamó: -¡Lo logré!
En su palacio, de altas techumbres sostenidas con vigas de cedro, rodeado de fuertes muros de granito, y que guardaba escogida tropa, compuesta de mozos de las más nobles familias, había construido una especie de observatorio, una torre redonda, donde se encerraba, para consultar despacio las constelaciones y cubrir de enigmáticas rayas y letras de un desconocido alfabeto los pergaminos que le traían en abundancia, bien flexibles y curtidos, en lindos rollos, y las tablillas plaqueadas de cera que, surcadas por el estilete, iban alineándose alrededor de la cámara, en estantes de maderas preciosas.
Helena sintió que en el pecho le palpitaba el corazón; pero al ver el hermosísimo cuello, los lindos pechos y los refulgentes ojos de la diosa, se asombró y dijo: —¡Cruel!
¡Prepotente Poseidón, que bates la tierra! ¿Tu corazón no se compadece de los dánaos moribundos, que tantos y tan lindos presentes te llevaban a Hélice y a Egas?
Meñiquín contestola que eran unos pobrecitos niños que se habían extraviado en el bosque y la rogaban les acogiese por caridad. Al verles tan lindos, la mujer se puso a llorar y les dijo: ¡Ah; pobres niños!
"Rara es tu petición, amigo Peralta -dice el Señor, poniendo en él aquellos ojos tan zarcos y tan lindos que parecía que limpiaban el alma de todo pecao mortal, con solamente fijarlos en los cristianos-.
Con vocecilla cascada y sólo para solazarme entonaba Frutos unos aires del país -dizque se llamaban "Corozales"-, que me sacaban de este mundo: ¡tan lindos y armoniosos me parecían!
Se encerró con él y le dio unos consejos tan lindos y religiosos, que el caimán le prometió cambiar de vida si lo entablaba en algún trabajo.
En el patio se oyó una música muy bella; papá y mamá fueron a abrir, y ahí estaba la Virgen con un envoltorio bajo el manto de estrellas y de luna; dos angelitos alumbraban con faroles; otro tenía el paraguas; otro tocaba la campanita; una docena más atrás, cornetas y tambores; y unos pajaritos muy lindos hacían pío, pío.
Los indios de México tenían, cuando vinieron los españoles, esa misma danza del palo. Tenían juegos muy lindos los indios de México.
-Duermen igualmente en las gavetas de aquel maldito. -¡Cómo! si no hace tres días, vi en los lindos dedos de la dama valiosos anillos. -Pregunta por ellos a los cuatro vientos.