Leandro Fernández de Moratín

Fernández de Moratín, Leandro

 
(1760-1828) Poeta y autor dramático español. A partir de 1780 fue reconocido como poeta de valía y comenzó su brillante vida de viajero y dramaturgo. Obras en prosa: los Orígenes del teatro español, La derrota de los pedantes (sátira contra los malos poetas, 1789), etc. Para el teatro escribió El viejo y la niña (1790), La comedia nueva o El café (1792), El barón (1803), La mojigata (1804) y El sí de las niñas (1806), su mejor comedia.
Ejemplos ?
Este edificio, de estilo modernista con fachada en tonos amarillentos y medallones de diversos dramaturgos españoles (Leandro Fernández de Moratín, Calderón de la Barca, Lope de Vega y Tirso de Molina) fue construido en 1875 por iniciativa popular y ejerció como teatro y casino municipal hasta la Guerra Civil (1936-1939), momento en el que el edificio pasa a ser empleado como almacén y otros malos usos.
En España destacan Diego de Torres y Villarroel, Eugenio Gerardo Lobo, José Francisco de Isla, León de Arroyal y el médico Manuel Casal, más conocido por su seudónimo «Lucas Alemán» y todavía mal estudiado y peor conocido, que practica un humor verbal bastante alejado de los cauces de la sátira habituales en el siglo XVIII, vertida a través de epigramas, fábulas (Tomás de Iriarte, Félix María Samaniego, Cristóbal de Beña o Pablo de Jérica) o amplias sátiras en verso (Leandro Fernández de Moratín) o en prosa (Cartas marruecas o Los eruditos a la violeta de José Cadalso).
Algunos de los autores que protagonizaron esta época en España fueron José Cadalso, Benito Jerónimo Feijoo y Leandro Fernández de Moratín.
Pero no alcanzó este prolijo dramaturgo la unanimidad crítica en torno a los valores de sus obras, y encontró su mayor enemigo nada menos que en Leandro Fernández de Moratín, primero en su poema La derrota de los pedantes y luego en su célebre obra La comedia nueva o El café estaba dirigida contra los malos dramaturgos en general y contra Luciano Comella en particular.
Sirvió de enlace entre la época clásica y la moderna al recoger historias y leyendas populares que más tarde retomaría la literatura romántica, pese a haber sufrido los ataques de algunos escritores neoclásicos, entre ellos Leandro Fernández de Moratín y Alberto Lista, más que nada por su extraordinaria popularidad y su carácter prerromántico.
Comedia de salón, o comedia neoclásica, muy apoyada en la intelectualidad del texto y muy poca acción. Sus mejores ejemplos: La comedia nueva o el café de Leandro Fernández de Moratín.
Al principio de siglo se reparten los partidarios de la cerrada retórica neoclasicista de Charles Batteux, traducido por Agustín García de Arrieta, inspiradora de escritores como Leandro Fernández de Moratín, y los partidarios de una retórica prerromántica más abierta, seguidores del tratado de Hugo Blair, traducido por José Luis Munárriz, entre los que preconizada especialmente por el poeta Manuel José Quintana.
En 1793, Leandro Fernández de Moratín también frecuentó el Colegio y su admiración hacia la casa albornociana se constata por las referencias de su Diario o por su Oda a los colegiales de San Clemente de Bolonia.
Siguió al gobierno a Cádiz en 1823, donde estrenó Dos caballeros de industria o El novio de repente, compuesta en agosto de 1822 en prosa sobre el asunto de Trampa adelante de Agustín Moreto y con reminiscencias de La villana de Vallecas de Tirso de Molina y de El Barón de Leandro Fernández de Moratín, dentro de las unidades dramáticas, y estuvo refugiado en el pueblo de Bornos, donde escribió sus Cartas bornesas (1824).
Por el contrario Leandro Fernández de Moratín sí llegó a imprimir la suya, también desde la mala versión francesa de Ducis, acumulando a las de su modelo otras deficiencias (Madrid: Villalpando, 1798).
En España podemos encontrar grandes influencias horacianas en Fray Luis de León, que prácticamente lo parafrasea en algunas de sus poesías, José Cadalso o Leandro Fernández de Moratín; e incluso otros autores que seguirán el camino labrado por el poeta romano.
l sí de las niñas, obra teatral de Leandro Fernández de Moratín, estrenada el 24 de enero de 1806 en Madrid, España, y representada hasta la cuaresma de ese mismo año.