Las Mesas

Mesas, Las

 
Mun. de la prov. española de Cuenca; 2 501 h.
Ejemplos ?
62 Jóvenes Véspero viene, jóvenes, levantaos: Véspero al Olimpo, esperadas largo tiempo, apenas al fin sus luces está elevando. De levantarse ya el tiempo, ya pingües de dejar las mesas, ya llegará la virgen, ya se dirá el Himeneo.
Los cuales, después de que a los níveos asientos doblegaron sus cuerpos, largamente, con múltiple festín equipadas fueron las mesas, cuandon entre tanto, con infirme movimiento agitando sus cuerpos, 305 verídicos cantos las Parcas comenzaron a declarar.
— El presidente de la Sala de Representantes de la Provincia, como el de la mesa central de la Capital, no abrirán los pliegos que recibieren de las mesas escrutadoras, sino cuando estuviesen reunidos, dos terceras partes por lo menos, de los correspondientes a las secciones electorales de cada Provincia.
Y había que ver a estos noveles escritores peleándose con la eterna página en blanco para irla llenando con imaginación, con fantasía, con didáctica y en un lenguaje fresco. Fueron muchos los participantes, pero al final quedaron sólo quienes vencieron en las mesas de discusión con sus escritos.
Unos chicuelos barrían el local y ordenaban los asientos mientras otros, con ojos de sueño, sacaban bandejas de pastelillos recién hechos; sobre las mesas y las sillas andaban tirados periódicos de la víspera manchados de café.
Hablad un poco de las novedades que se notan en los cafés cuando se entra en ellos (como en el de Venecia) y se ven las mesas cubiertas de palurdos, que también toman su café como unas personas.
La señora se hincó en la cama y tomando el tubo del teléfono, que estaba en una de las mesas de luz, dio orden de que cortaran el agua de las regaderas.
ARTÍCULO 55º - Una Junta Electoral permanente, compuesta de la Suprema Corte, del Presidente del Senado y del Presidente de la Cámara de Diputados, o sus reemplazantes legales, tendrá a su cargo el nombramiento de los miembros de las mesas receptoras de votos, la organización y funcionamiento de los comicios y los escrutinios provisorios.
Se hizo conducir, por último, a una isla, donde por fortuna no habían visto nunca ninguno; pero en cambio había en ella tal número de ratones, que corrían por las mesas y los bancos, aun en presencia de los dueños de las casas.
Los dos camareros, dos colosos con las mangas de la camisa arremangadas sobre bíceps de luchador, deambulaban en silencio, invisibles, ellos también, bajo la misma espantosa máscara. Los escasos disfrazados que bebían sentados en las mesas llevaban máscaras de terciopelo y de satén.
Le corresponde asimismo la entrega de actas y demás material necesario por los escrutinios y la difusión de sus resultados. Brinda información permanente sobre el cómputo desde el inicio del escrutinio en las mesas de sufragio.
No viene su poder de la lluvia que cae en sus riberas, son los arroyos que bajan de la montaña los que lo alimentan. Destruyendo, el río reconstruye la tierra, sus aguas serán maíz, frijol y panela en las mesas de la selva.