Justo Sierra

Sierra, Justo

 
(1848-1912) Político y escritor mexicano. En 1910 restableció la Universidad Nacional de México. Autor de Cuentos románticos (1895).
Ejemplos ?
Araiza debutó en concierto en la Ciudad de México en 1969 y el 2 de octubre de 1970 debutó en la ópera con el rol de primer prisionero en Fidelio, bajo la dirección de Eduardo Mata, cantando en el auditorio "Justo Sierra" de la universidad Nacional Autónoma de México.
En 1908 el museo fue dividido en dos secciones: Museo de Historia Natural y Museo de Arqueología. Hacia principios de 1901, Justo Sierra creó los departamentos de etnografía y arqueología.
Por ello, el Ministerio de Instrucción Pública, dirigido por Justo Sierra usó la historia patria como un medio para lograr la unidad nacional.
Muere en la Ciudad de México el 21 de junio de 1827. Justo Sierra: Este maestro dio clases de primaria en esta villa por los años de 1868 a 1870.
De los tlamachtiani hasta las misiones de Moisés Saenz o Rafael Ramírez, más pragmáticos que Dewey; desde las preocupaciones de un José Joaquín Fernández de Lizardi hasta las de un Justo Sierra, o de un renegado José Vasconcelos, y tal vez Jaime Torres Bodet, han deambulado por todo lo ancho y largo de la Patria una fervorosa gama de maestros y maestras que con vocación sin límites, soñaban en la edificación de un pueblo redimido a través de la alta cultura.
Y de su labor de estudios, constantes, como maestra, como investigadora, como escritora fue reuniendo medalla tras diploma, muestra del reconocimiento que poco a poco, a fuerza de perseverancia y preparación obtenía:  Medalla de oro de la Facultad de Filosofía y Letras por el promedio más alto de toda la Universidad.  Medalla al Mérito por la Escuela Justo Sierra de Guadalajara Jalisco.
El mismo Justo Sierra comprendió poco después que se había equivocado, y ello lo llevó a una interpretación menos ortodoxa de Spencer, alentando de paso a la nueva generación de intelectuales anti-positivistas (Caso, Vasconcelos, Alfonso Reyes) que se abría paso, al conjuro de la revolución, en el Ateneo y la Universidad Nacional.
En esa época fue discípulo de Rafael Angel de la Peña, Juan de Dios Peza y Justo Sierra, este último particularmente admirado por Fabela.
Todo se debe a que hasta ahora no ha habido una verdadera educación para los mexicanos basada en principio neohumanísticos y con maestros cultivados en ello, lo cual es de lamentar, ya que nuestro pasado histórico nos da muestras de nuestra autenticidad pedagógica: el Calpulli, el Cuicacalli, el Tepochcalli, el Calmécac, como instituciones educativas de nuestro mundo náhuatl; las referencias de Sahagún, Las Casas, Motolinía; o la presencia de la primera universidad de América en activo; los magisterios vitales de Hidalgo, Morelos, El Pensador Mexicano, Ignacio Ramírez, Ignacio Manuel Altamirano, Justo Sierra...
Los grandes momentos de la educación en México: la creación de las instituciones con Guillermo Prieto, Joaquín Baranda y Justo Sierra; la gran ofensiva contra el analfabetismo y en favor de la integración nacional de Vasconcelos, y la lucha por la cobertura de educación básica, las grandes definiciones de la educación y la creación de materiales educativos de Torres Bodet, se produjeron con una profunda motivación nacionalista.
En 1958 el alumnado técnico era de 46,000 estudiantes. El maestro Justo Sierra habló de una educación que duplicase a la patria por la liberación de las fuerzas creadoras del pueblo.
Asimismo, durante esos años promovido por Don Justo Sierra, se dedicó a la docencia impartiendo clases de Derecho Mercantil, Historia de México y del Comercio.