Josué

Josué (Yēsōšhūa)

 
bib. (s. XII a C) Caudillo de los israelitas. Durante el Éxodo fue lugarteniente de Moisés, a quien sustituyó.
Traducciones

Josué

Joshua

Josué

Giosuè

Josué

SMJoshua
Ejemplos ?
Es eterna, digo perpetua, la monarquía del sol, porque en su estilo, desde que nació al mundo, ningún siglo le ha acusado novedad. Es verdad que llamarán novedad pararse en Josué, volver atrás en Achab, eclipsarse en la muerte de Cristo.
Pero como este sentido, más conforme con lo que leemos en Josué, parece que puede comprenderse dentro del sistema de Copérnico, merced al agregado de otra observación que recientemente he demostrado en el cuerpo solar, querría examinarlo para terminar.
21 Mandé también á Josué entonces, diciendo: Tus ojos vieron todo lo que Jehová vuestro Dios ha hecho á aquellos dos reyes: así hará Jehová á todos los reinos á los cuales pasarás tú.
10 E hizo Josué como le dijo Moisés, peleando con Amalec; y Moisés y Aarón y Hur subieron á la cumbre del collado. 11 Y sucedía que cuando alzaba Moisés su mano, Israel prevalecía; mas cuando él bajaba su mano, prevalecía Amalec.
De las solemnidades sagradas que instruyeron a los falsos dioses, por aquellos tiempos, los reyes de Grecia, las cuales coinciden con los tiempos desde la salida de Israel de Egipto hasta la muerte de Josué CAPITULO XIII.
17 Estas pues son las hemorroides de oro que pagaron los Filisteos á Jehová en expiación: por Asdod una, por Gaza una, por Ascalón una, por Gath una, por Ecrón una; 18 Y ratones de oro conforme al número de todas las ciudades de los Filisteos pertenecientes á los cinco príncipes, desde las ciudades fuertes hasta las aldeas sin muro; y hasta la gran piedra sobre la cual pusieron el arca de Jehová, piedra que está en el campo de Josué Beth-semita hasta hoy.
Graves teólogos han planteado dificultades sobre este punto: como parece muy probable que cuando Josué pidió el alargamiento del día el Sol se hallara cercano a su ocaso y no sobre el meridiano, porque si hubiera estado sobre el meridiano, como se estaba entonces en el solsticio de verano, y por consecuencia, los días eran muy largos, no parece verosímil que haya sido entonces necesario pedir el alargamiento del día para obtener la victoria en una batalla, para la cual podía bastar ampliamente la duración de siete horas, y aun un poco más del día que aún restaba.
Me queda finalmente por mostrar cuán cierto es que el pasaje referente a Josué puede comprenderse sin alterar la significación directa de las palabras, y cómo puede ser que al obedecer el Sol a la orden de Josué, éste haya podido detenerse, sin que de ello se siga que la duración del día se haya prolongado durante algún tiempo.
Por tanto, si Josué hubiera tenido la intención de que sus palabras se tomaran en su sentido exacto, habría ordenado al Sol que acelerara su movimiento de modo tal que el arrastre del primer móvil no lo llevara hacia poniente.
Y como en la intención de Josué estaba que todo el sistema de las esferas celestes había de detenerse, se entiende que haya ordenado también a la Luna que se detuviera, aunque ésta nada tuviera que hacer en el alargamiento del día.
Sin embargo, nosotros leemos en Sagrada Escritura que se detuvo el en su curso, habiéndolo suplicado así a Dios el varón santo Josué, ha acabar de ganar una batalla que tenía principiada, y que retrocedió para significar con este prodigio que Dios ratificaba su promesa de prolongar la vida del rey Ecequías quince años.
De los tiempos, de Moisés, de Josué y de los jueces, y después de los reyes, entre los cuales, aunque Saúl es el primero, David, por el sacramento y mérito; es tenido por el principal CAPITULO PRIMERO.