Johannes Hevelius

Hevelius, Johannes

 
(1611-87) Astrónomo alemán. Estudió el movimiento de las manchas solares, la órbita de Mercurio y los cráteres de la Luna.
Ejemplos ?
Por el método de ensayo y error comprobaron que los objetivos de gran longitud focal proporcionaban mejores imágenes, de manera que se dedicó a construir instrumentos de focales cada vez mayores: elaboró un sistema especial para tallar este tipo de lentes, siendo ayudado por su amigo el filósofo Spinoza, pulidor de lentes de profesión. El éxito obtenido animó a Johannes Hevelius a fabricarse él mismo sus telescopios.
Parece que la estrella ya fue observada por Johannes Hevelius en 1622 cuando confeccionó su catálogo estelar, si bien no advirtió su variabilidad.
Fue creada por Johannes Hevelius en 1690 bajo el nombre de Scutum Sobiescii o Scutum Sobiescianum (el "escudo de Sobieski"), para honrar al rey y héroe polaco Juan III Sobieski.
Algunos años más tarde, para 1690, desde la ciudad de Danzig (hoy Gdańsk) en la región polaca de Pomerania, Johannes Hevelius propuso otras constelaciones: Canes Venatici, los perros de caza Lacerta, la lagartija, asterismo que correspondía al Cetro de Augustin Royer Leo Minor, el pequeño león Lynx, el lince, un grupo de estrellas tan tenues, que el propio Hevelius decía que se necesitaban los ojos de un lince para poder verlas Sextans, el sextante Vulpecula, la pequeña zorra Scutum (Sobieski), el Escudo de Sobieski; ésta es la única constelación moderna que responde a un personaje histórico real (Jan III Sobieski, rey de Polonia), pero como generalmente sólo se le conoce como Scutum, la relación con este monarca pasa totalmente desapercibida.
Como producto de esta extensa y detallada investigación resuelve el tema de las denominaciones de las constelaciones y sus fronteras del siguiente modo: Conserva únicamente las constelaciones propuestas por Ptolomeo y Johannes Hevelius, además de las 14 que fueron introducidas por Nicolas Louis de Lacaille, en oportunidad de la expedición astronómica que realizó entre 1751 y 1752 en Cabo de Buena Esperanza La gigantesca y célebre constelación Argo es definitivamente dividida en tres: Carina, Puppis y Vela.
En 1647, Johannes Hevelius de Danzig, publicó una mejor descripción de la Luna complementando las observaciones de Langreno (más de 300 accidentes), añadiendo algunos nombres a los ya existentes, pero con la particularidad de utilizar para ello topónimos terrestres.
El motivo es que Bode no se molestó en observar a sus objetos uno por uno, sino que simplemente "plagió" todos los catálogos que otros astrónomos —incluyendo al célebre Johannes Hevelius— habían publicado en los seis años anteriores.
En la misma época, Johannes Hevelius observó la peculiar estrella, denominándola «Mira» —en el sentido de «maravillosa» o «asombrosa»— en la Historiola Mirae Stellae de 1662, pues su comportamiento se apartaba del de cualquier otra estrella conocida.
Los mares recibieron nombres en latín y los cráteres nombres de científicos y eruditos de la época o anteriores. En 1647, Johannes Hevelius produjo una obra contraria titulada «Selenografía», que se convirtió en el primer atlas lunar.
En los siglos siguientes también se empleó el nombre Mare Austriacum (por Michael Florent van Langren, conocido como Langrenus, 1645) y Lacus Marinus (por Johannes Hevelius).
Mantuvo activa relación epistolar con los eruditos más célebres de su época: los filósofos René Descartes y Pierre Gassendi; el polígrafo jesuita Athanasius Kircher; el capuchino y astrónomo checo Anton Maria Schyrlaeus von Rheita, el médico bohemio Johannes Marcus Marci, el luego papa Alejandro VII (Fabio Chigi), que fue un gran admirador suyo; el astrónomo belga Govaert Wendelen, Tomás Compton, Bona-Spes, Antonino Diana, Pedro Francisco Passerino, Andrés Mendo, Gaspar Jongelincx, Conde Martinitz, Juan Hodierna, Johannes Hevelius, Tomás Cornelio, Luis de Bolea, Juan d'Espiers, Valerian Magni, Juan Eusebio Nieremberg y muchos otros.
El fondo del cráter es llano, cubierto por lava basáltica, de un tono mucho más oscuro que el de los mares contiguos, hecho por el cual el astrónomo Johannes Hevelius lo bautizó en 1647 como el “Gran Lago Negro”.