Ejemplos ?
Su cuenca, estrecha y alargada, se intercala entre las cuencas del río Caquetá (o Japurá) en el norte y el río Napo, y después el Amazonas-Solimões, al sur.
Toda la región está cubierta por bosques (altos, bajos y poco densos) e, hidrográficamente, pertenece a la cuenca del Amazonas, siendo alimentada por los ríos Solimões, Içá, Japurá y varios de sus afluentes, tales como: Hapapóris, Traíra, Puretê, Puruê y Cunha.
Zimmer, 1932 - sureste de Colombia (desde Meta al sur a lo largo de la base de los Andes, al este hasta el este de Vaupés), extremo noroeste de la Amazonia en Brasil (oeste del Río Japurá), este de Ecuador y noreste del Perú (Loreto y Amazonas al norte del Río Marañón).
Al igual que muchos ríos de la cuenca del Amazonas que nacen en áreas poco accidentadas, su curso es muy sinuoso, y lleva «aguas negras» (del color del té), que contrastan enormemente en la confluencia con las del río Japurá, mucho más claras y limosas.
Después de confliur ambas aguas fluyen lado a lado durante decenas de kilómetros antes de mezclarse completamente. El río Apaporis es el mayor y más abundante de los afluentes del río Japurá, al que aporta cerca de un tercio de su caudal.
l río Apaporis es un largo río amazónico de Colombia, un afluente del río Caquetá (Japurá en Brasil), que discurre por los departamentos de Guaviare, Caquetá, Vaupés y Amazonas y que en sus últimos 50 km forma la frontera natural con el estado brasileño de Amazonas.
En el tramo final, tras describir un gran meandro y recibir por el norte al río Taraira (de 160 km), forma en un tramo de unos 50 km la frontera internacional entre Brasil y Colombia antes de desaguar por la izquierda en el río Caquetá, en la pequeña localidad de Vila Bittencourt (también llamada Japurá), en el lugar en el que el río Caquetá pasa a llamarse, ya en Brasil, Japurá.
En Brasil, en el estado de Amazonas entre los ríos Juruá y Japurá, en Colombia, al sur del río Apaporis extendiéndose hacia el oriente de Ecuador, en toda la Amazonía ecuatoriana y en el piedemonte andino, y llegando hasta los departamentos de San Martín y Loreto, en Perú, hasta la orilla norte de los ríos Marañón-Amazonas.
Las personas, nombradas por ambas Coronas para establecer los límites, según lo prevenido en el presente artículo, tendrán particular cuidado de señalar la frontera en esta parte, subiendo aguas arriba de la boca más occidental del Japurá.
Su Majestad Fidelísima cede en la misma forma a España todo el terreno que corre desde la boca occidental del río Japurá, y queda en medio, entre el mismo río y el Marañón, o Amazonas, y toda la navegación del río Izá, y todo lo que se sigue desde este último río al occidente, con el pueblo de San Cristóbal y otro cualquiera, que por parte de Portugal se haya fundado en aquel espacio de tierras haciéndose las mutuas entregas con las calidades siguientes.
Como, por ejemplo, lo que se halla ocupado, y queda para la Corona de Portugal en las dos márgenes del río Marañón o de Amazonas, en la parte en que le han de ser privativas, y lo que ocupa en el distrito de Matogroso, y de él para la parte de Oriente: como igualmente las que se reserva a la Corona de España en la banda del mismo río Marañón, desde la entrada del Jabarí, en que el citado Marañón ha de dividir el dominio de ambas Coronas, hasta la boca más occidental del Japurá; y en cualquiera otra parte que por la línea señalada en este tratado, quedaren terrenos a una u otra Corona.
A cuyo fin las personas que se nombraren para la ejecución de este tratado, señalarán aquellos límites, buscando las lagunas y ríos que se junten al Japurá y Negro, y se acerquen más al rumbo del norte: y en ellos fijarán el punto de que no deberá pasar la navegación y uso de la una ni de la otra nación, cuando, apartándose de los ríos, haya de continuar la frontera por los montes que median entre el Orinoco y Marañón o Amazonas; enderezando también la línea de la raya, cuanto pudiere ser, hacia el norte, sin reparar en el poco más o menos del terreno que quede a una u otra Corona, con tal que se logren los expresados fines hasta concluir dicha línea donde finalizan los dominios de ambas Monarquías.