Jacob

Jacob (Ya'āqōb)

 
bib. Personaje bíblico, patriarca del Antiguo Testamento, hijo de Isaac y de Rebeca. Sus doce hijos dieron nombre a las doce tribus de Israel.
Traducciones

Jacob

Jacob
Ejemplos ?
–gritó sentándose. Aquella lucha le había fatigado como si hubiera combatido contra un ángel, como Jacob. Finalmente se levantó diciendo para sí: «¡Mientras no haya sangre...!» Luego, reuniendo todo el valor necesario para ser cobarde, reventó el ojo aplastándolo con un paño, pero sin mirar.
En cuanto a saber si los muertos resucitan, el mismo Moisés lo dio a entender en el pasaje de la zarza, cuando llama al Señor: Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob.
Por encima del desconsuelo en que sume a los observadores el estudio de los detalles y envolvimiento despacioso de la historia humana, se ve que los hombres crecen, y que ya tienen andada la mitad de la escala de Jacob: ¡qué hermosas poesías tiene la Biblia!
De rodillas, las manos puestas como la virgencita reza con atragantamiento de fervor el Bendita sea tu pureza; repítelo más apurada todavía; sigue con el padrenuestro; luégo, con frases y palabras sueltas de oraciones y jaculatorias, ensarta un disparatorio, cuyos vacíos inarticulados llena con una monserga que sólo María puede entender. No le basta esto: cual si alguno de los ángeles de Jacob la poseyese, se desata en desvarío cómico-celestial.
Encontraba el músico cierto parecido entre el rayo de luna que bajaba y la vibración sonora que subía... Era una corriente de cierto fluido poético que ascendía y descendía como la escala de Jacob.
Leía la historia de Jacob, que se vestía con una piel de oveja para confundirse con Esaú y quitarle de este modo el derecho de primogenitura; y al leerlo cerraba, airado, el diminuto puño, amenazando al impostor.
De los doce hijos de Jacob que he oído decir que entraron en Egipto, cuando los sacó Moisés de aquel cautiverio, salieron seiscientos mil varones, sin niños y mujeres.
Y no quedaba en España ni una, torre, ni un regato, ni una piedra que dijese a tu nación: «Por aquí pasaron los hijos de Jacob, porque los hijos de Jacob viven dispersos, y no tienen yuntas, ni telares, ni molinos para los hijos de Beliab».
El novel penitente comulga el jueves; llora ante el monumento, ante el monumento vela, puro, henchido de gracia, como un ángel de Jacob.
Y os digo que vendrán muchos de oriente y occidente y se pondrán a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los Cielos, 8.12.
Habrá llanto y rechinar de dientes cuando vean a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, y ustedes, en cambio, sean echados fuera.
El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, ha glorificado a su siervo Jesús, a quien vosotros entregasteis y de quien renegasteis ante Pilato, cuando éste estaba resuelto a ponerle en libertad.