Ian Gibson

Gibson, Ian

 
(n. 1939) Escritor e hispanista irlandés. Fue profesor de literatura castellana en Belfast y Londres. Se ha especializado en la figura del poeta Federico García Lorca: La represión nacionalista de Granada y la muerte de Federico García Lorca (1971), El hombre que detuvo a García Lorca (2007), Lorca y el mundo gay (2009). Ha escrito también sobre otros temas históricos: Paracuellos, cómo fue (1983), Ligero de equipaje (2006, biografía de Antonio Machado), La berlina de Prim (2012).
Ejemplos ?
Según el periodista e historiador Jorge Martínez Reverte, los mayores avances en la dilucidación de lo que realmente ocurrió en Paracuellos se deben a Ian Gibson, Javier Cervera y Ángel Viñas.
De acuerdo con su opinión, las investigaciones franquistas (recogidas en la célebre Causa General, con confesiones extraídas bajo tortura y con errores de documentación que califica de evidentes), no fueron nada útiles. La primera reconstrucción de los hechos se debería a Paracuellos: cómo fue, de Ian Gibson, publicada en 1983.
En 1932, de vuelta en Galicia, Lorca estaba preparado para el reencuentro con un país que, según su biógrafo Ian Gibson, no había «dejado de subyugarle desde lejos».
En 1981 y tras un debate sobre José Antonio Primo de Rivera, cuatro guardaespaldas del dirigente falangista Raimundo Fernández Cuesta intentaron agredir al historiador e hispanista Ian Gibson al término del programa.
El libro de referencia sobre las matanzas de Paracuellos ha sido durante mucho tiempo Paracuellos: cómo fue, del hispanista irlandés Ian Gibson, publicado en 1983 y reimpreso en 2005 sin ninguna modificación, salvo un nuevo prólogo.
Por La Clave desfilaron personajes relevantes del mundo de la política, la ciencia y la cultura en general, entre los que cabe destacar a los políticos españoles Antonio García-Trevijano, Gonzalo Fernandez de la Mora, Alfonso Guerra, Blas Piñar, Julio Anguita, Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, Santiago Carrillo, Ramón Tamames, José María Mohedano y Jordi Pujol, a políticos extranjeros como Olof Palme y a otras figuras de otros campos, como Santiago Amón, Antonio Escohotado, Gustavo Bueno, Fernando Sánchez Dragó, Severo Ochoa, Bernard-Henri Lévy, Julián Lago, Ian Gibson, Manuel Martín Ferrand y un largo etcétera.
Entre las secundarias se encuentran: El propio libro de Ian Gibson (los documentos de la Causa General son siempre citados a partir de transcripción de Gibson), así como el de Carlos Fernández.
El periodista soviético Mijail Koltsov, formalmente corresponsal de Pravda, descrito por Hugh Thomas e Ian Gibson como "el agente personal de Stalin en España" y como una persona que "en ocasiones tenía línea directa con el Kremlin", llegó a España el 8 de agosto de 1936 (antes del establecimiento de relaciones diplomáticas entre España y la Unión Soviética).
Pero muchos historiadores imparciales la consideran fiable en cuanto a la los horrores que se desencadenaron en la zona republicana, ENTREVISTA: Ian Gibson Hispanista."Paracuellos fue terrible, pero lo entiendo".
Además, mientras que algunas expediciones eran efectivamente trasladadas y llegaban sanas y salva a su destino (las menos), otras terminaban en las fosas comunes de Paracuellos y Torrejón. El historiador Ian Gibson ofreció en la década de 1980 la cifra de 2.400 asesinados.
El hispanista irlandés Ian Gibson afirma que es clara la responsabilidad del Partido Comunista, cada vez más poderoso en Madrid y fuerza hegemónica en el Consejo de la Dirección General de Seguridad de la Consejería de Orden Público (presidido por Segundo Serrano Poncela), continuador del Comité Provincial de Investigación Pública (la tristemente célebre checa de Bellas Artes y luego de Fomento), dirigido en la sombra por los agentes soviéticos en España Mijail Koltsov (al que identifica como a la persona que se ocultaba bajo el seudónimo de Miguel Martínez) y Nikloski "Alejandro" Orlov, jefe de la NKVD en España.
En su entrevista con Ian Gibson para Paracuellos: cómo fue, Carrillo niega la posibilidad de que los responsables de las matanzas fueran parte de la consejería de Orden Público aunque insinúa la responsabilidad de Serrano Poncela y de los agentes soviéticos.