Ejemplos ?
En tanto que el General kaaleshiano estaba descontento con esta decisión, exigió un modelo de droide de batalla superior al ya existente: los IG-100 MagnaGuarda.
En sus segmentos de negocios, BASF anunció ventas por valor de 63.873 millones de euros en 2010. Entre 1925 y 1945 fue parte de IG Farben.
Las empresas sucesoras de IG Farben heredaron el total de las propiedades de IG Farben, pero no así las responsabilidades penales.
José Orellana 259 Manuela Orellana 260 Juana Aguilar 261 Pedro Aguilar 262 Eugenia Muñoz 263 Bernarda Aguilar 264 Gerardo Basualto 265 Cruz Figueroa 266 Pedro Ig.
En toda pila falta alguna vez el agua, y hasta los académicos somos propensos á pro- nunciar disparatadamente, no diré si por distracción ó por ig- norancia.
En la segunda parte se contrae á recriminar la defección de Olañeta, en el Alto Perú; y en la tercera y última, á probar que la batalla de Ayacucho no se perdió por traición ni por ig norancia, sino por cobardía de la tropa (colecticia y en tres cuartas partes compuesta de peruanos) y por haberse adelan- lantado, más de lo que se le previno, el comandante del pri- mer regimiento de la izquierda.
Dominando la sorpresa y el sonrojo, contestó: — Perdone el señor canónigo mi ig- norancia al creer que el mandato no rezaba con la niña, ade más de que no he tenido tiempo para hacerla saya nueva, y la he traído para que no se quedara sin misa.
Exhibo datos y hago las presumibles deducciones. Si éstas son ó no fundadas, no á mí, sino al criterio del lector corresponde el fallo. Chorrillos, Abril IG de 1878.
Pero cuando seis días después, caminando con Ekdal por el cami­no real, vio a la señora de Iñíguez y sus dos hi­jas que miraban caer la tarde de codos sobre el alambrado, Ekdal no volvió de su sorpresa al oír el inesperado relato con que Morán partía, sin antecedentes de ninguna especie: —...Entonces —contaba Morán a Ekdal— pasó lo que era de esperarse, porque usted no ig­nora el modo de ser de Berthelot.
El virrey de México, y más tarde del Perú, don Luis de Salinas, lo hizo buscar para remitirlo á España; pero se ig- nora si consiguió ó no recobrarlo.
Unos, los más ig-norantes, creían que en ese más allá terminaba el Universo y que las explosiones de las noven-ta y nueve naves terrestres, no había sido otra cosa que el resultado natural de un choque bru-tal con una enorme pared negra que rodeaba al sistema.
Sin embargo, a pesar de todo esto, o ig-norándolo, importándole un bledo, un hombre de delgadez felina, no muy alto y con traje a la moda, camina somnámbulo sobre el puente.