IB

IBInstituto Balseiro
IBIslas Baleares
Traducciones

IB

ABR =Iberia, Líneas Aéreas de España, Sociedad Anónima
Ejemplos ?
A veces una palabra se encuentra escrita con letras distintas y, sin embargo, representan un mismo fonema, por ejemplo /VOLABA/, donde oímos dos veces el fonema Ib/ y escrito en su primera aparición con la letra UVE y en la segunda con la letra BE.
Su único hijo, el pequeñuelo Ib, tenía a la sazón siete años; pasaba el tiempo observando a su padre, tratando de imitarle, cortando madera y haciéndose, de vez en cuando, profundas cortaduras en los dedos.
Cristina tenía un año menos que Ib, lo que no impedía que, fuesen los mejores amigos del mundo, pues siempre andaban juntos, corriendo y saltando, compartiendo fraternalmente su pan y sus murtones, y un día se aventuraron por el bosque donde hallaron huevos de becada; ¡memorable acontecimiento para ellos!
Al día siguiente, los niños fueron colocados en una barca, sobre la leña; Ib miraba desde allí, con los ojos muy abiertos y casi se olvidaba de comer su pan y sus murtones.
Tal vez ella misma se equivocaba. A la mitad del camino, apareció el guardabosque que reconoció a Ib y lo llevó, en unión de Cristina, a casa de Jeppe Jaens.
¡Buenas noticias eran estas! En la primavera siguiente, llamaron un día a la puerta de la madre de Ib; era el barquero con su hija Cristina.
La gitana se la ató en un pico de su pañoleta. «Y en esta, -replicó Ib-, ¿habría una pañoleta tan bonita como la que tiene al cuello Cristina?
-Hay diez mucho más hermosas, -contestó la anciana-, y además muchos trajes, zapatos bordados, un sombrero con un velo de encaje... -Entonces, también la quiero,» -exclamó Cristina. Ib se la dio generosamente.
-preguntó Ib a la gitana, que respondió: -Lo que más vale de las tres.» Ib guardó cuidadosamente su avellana, y como la anciana les ofreció ponerlos en buen camino, la siguieron, pero en muy opuesta dirección de la que debían haber tomado.
Así lo hicieron Ib y Cristina en un principio; pero después se acercaron al gran canasto para ver lo que había dentro, y, al descubrir el lechoncillo, no pudieron menos de sacarlo, tocarlo y manosearlo tanto que el animal cayó al agua y la corriente se llevó su cadáver.
La Coruña es aquella, y la alta torre ::::::::::::::: del encantado y cuidadoso espejo, ::::::::::::::: que al Brigantino Puerto dá y socorre ::::::::::::::: con tempranos avisos y consejo..... :::::::::::::::B ALBUENA.— E L B ERNARDO. L IB. XVI.
¡Era un acontecimiento espantoso! Acosado por el terror, Ib se puso de un salto en tierra y huyó. Saltó Cristina en pos de él gritándole no la abandonase, y hete a los dos azorados niños que corren hacia el bosque y desaparecen en él.