Haría

Haría

 
Mun. de la prov. española de Las Palmas; 4 022 h.
Ejemplos ?
—A ver —dijo el Juez—, un vaso de agua para que se refresque. —Uno de hiel te haría yo beber, infame. Un negro petiso púsosele al punto delante con un vaso de agua en la mano.
Y me lisonjeaba de que después de haber asignado esta causa en general y en particular a todo me haría conocer en qué consiste lo bueno de cada cosa en particular y lo bueno de todas en común.
Plantaron en él una estaquilla a modo de mástil y le ataron el escarabajo con un hilo de lana. El zueco haría de barco, y el escarabajo sería su patrón.
¡No lo desees para ti! Te calentaría demasiado la frente, te haría latir el pulso con demasiada fuerza, te produciría sueños que parecerían reales.
¡Qué bien navegaba! Pero pronto lo haría yo por otros mares. -Sí, pero antes fuimos a la escuela y aprendimos unas cuantas cosas prosiguió ella- Y luego nos prometieron.
Ellos habían fundado la ciudad, aquellos grandes jefes, aquellos hombres Sabios, aquellos jefes Sabios, Gucumatz, Cotuha, así como los Sabios jefes Quicab, Cavizimah. Sabían si la guerra se haría.
El impulso de comerme algunos, pues el hambre arreciaba más y casi era insoportable, me hizo aguzar mis sentidos; pero ¿cómo haría para alcanzarlos?, me preguntaba.
Tú que te alababas de ver venir la muerte con indiferencia, y que pretendías preferirla al destierro, ahora, sin miramiento a estas magníficas palabras, sin respeto a las leyes, puesto que quieres abatirlas, haces lo que haría el más vil esclavo, tratando de salvarte contra las condiciones del tratado que te obliga a vivir según nuestras reglas.
A cada uno engaña su credulidad, y el olvido de la muerte en las cosas que ama. La naturaleza a ninguno prometió que haría gracia en la necesidad del morir.
El gran mago Kappa haría la presentación de su museo de cera donde se podía ver a Frankenstein, al terrible káiser Hitler de Alemania, a King-Kong, tan real, que pesaba mil kilogramos, y a otros seres terríficos y fenomenales como la Momia, Drácula, el Hombre Lobo, los Zombis, el Fantasma de la Opereta, Quasimodo, Nosferatus, la Tarántula gigante así como las hormigas destructoras y dragones.
Es, pues, cierto que es joven y además delicado. Pero haría falta un poeta como Homero para cantar la delicadeza de este dios. Homero dice que Ate es diosa y delicada: «Sus pies, dice, son delicados, porque jamás los posa sobre la tierra, pues marcha pisando la cabeza de los hombres».
Ella me puso por condición pa casarse conmigo que no se había de mover de su jornacina, y yo, que estaba que echaba más jumo que una calera, entré con toas como la romana del diablo, con la esperanza de que aluego, con tres cimbelás y tres trinos de chamarín la metería en la malla y haría ella mi gusto.