Hablo ...

Traducciones
Hablo ...   
Ejemplos ?
Mas ¿qué hablo yo de nombre y de fortuna?, si su misma virtud y sus talentos serán en estos malhadados días un crimen sin perdón...
¡Paréceme como que duda usted de mi valor, de la sinceridad de mis arrebatos, de la energía de mi carácter! ANGUSTIAS.-Pues óigame usted a mí ahora, y crea que le hablo con entera verdad.
Tal moralidad, que llamaré subalterna, depende de otra más lata moralidad, y sus quebrantos los sancionan los jueces ordinarios y no la decadencia nacional y la historia. Hablo de la moralidad que consiste en el cumplimiento de su deber y de sus obligaciones por los poderes públicos y los magistrados, en el leal y completo desempeño de la función que les atribuye la carta fundamental y las leyes, en el ejercicio de los cargos y empleos, teniendo en vista el bien general y no intereses y fines de otro género .
¡Pero yo le hablo a usted de esto para que no extrañe ni lleve a mal el que, estimándola a usted como la estimo, y queriéndola como la quiero...
Quería decir también que la moralidad pública de que hablo no es esa moralidad que se realiza con no apropiarse indebidamente los dineros nacionales, con no robar al Fisco, con no cometer raterías, perdóneseme la palabra.
-Queriéndote como ella te quiere ya puées tú jacer lo que te dé la repotentísima gana, que pa la gachí que quiee a su hombre, pa esa no hay más colores que el rosa si es de su hombre de quien se trata; y conste que no te hablo yo de memoria, que esto que te aconsejo yo, yo lo jice en su día, que parneses y no pocos parneses tenía tamién mi probetica María de los Dolores.
Además, siendo tu conveniencia diferente a la mía. ¿Hablo otra vez como un epicureano? (La expresión es epicureana, pues tal como Epicuro no admite la identidad de intereses entre los amigos, único bien siendo para él de utilidad propia.
Y o ahora no pido votos; yo ahora no hablo a las masas; me dirijo a los nuevos hombres privilegiados de la injusta sociedad — a los médicos e ingenieros, profesores y comerciantes, industriales y técnicos —; me dirijo a ellos y les pido su colaboración.
Vivirás con nosotros y estudiarás inglés. No oirás nada más que hablar inglés, francés o chino... —Hablo algo de francés... —Estudiarás inglés.
(exclamó el fraile.) ¡Haríais muy mal, señor Rubens! Llevaos el cuadro si queréis; pero dejad tranquilo al que descansa. ¡Os hablo en nombre de Dios! ¡Sí!
No creo, dijo Sócrates, que aunque alguno nos oyera, y fuera además un autor de comedias, pudiera reprocharme que no hago más que decir tonterías ni que hablo de cosas que no nos interesan de cerca.
No hablo de la igualdad que se encuentra entre un árbol y otro árbol, entre una piedra y otra piedra y entre otras varias cosas parecidas.