Gracias a Dios

Gracias a Dios

 
Departamento del NE de Honduras, junto al Caribe; 16 630 km2 y 34 970 h. Cap., Puerto Sempira. Fue otorgado a Honduras en 1960 por el Tribunal Internacional de Justicia.
Ejemplos ?
-Pos yo, gracias a Dios y a su Madre Santísima...
Cuando el movimiento de los Musulmanes Negros apareció diciendo todo lo que ellos dicen, el blanco dijo: ¡"Gracias a Dios por la NAACP"!
-Pos, sigún me ha dicho el Chusquel, la cosa, gracias a Dios, no es grave, pero no se podrá mover entoavía en un puñao de días de la cama.
Iba a responder doña Teresa, apelando al ímpetu belicoso en que consistía su única debilidad (y sin hacerse cargo, por supuesto, de que el pobre don Jorge estaba sufriendo horriblemente), cuando, por fortuna, llamaron a la puerta, y Rosa anunció al Marqués de los Tomillares. -¡Gracias a Dios!
Historia de Santa Rosa de Copán, "Los Llanos". 2010 (, ) Confirmación del titulo de tierras…..librado a favor de, vecino de la jurisdicción de Gracias a Dios.
Pronto el rápido trotar de otro caballo hizo volver el rostro a Joseíto y saludar con una exclamación de júbilo a Cayetano el Petaquero, que avanzaba hacia él también airosa y típicamente engalanado, jinete en un jaco de sangre andaluza y cabos finos como torzales, que, al aire la suelta crin, agitaba los encarnados borlones del mosquero y la también roja morillera del ensedado y vistoso atajarre. -¡Gracias a Dios!
La anciana entró en su casa temblando y dio gracias a Dios de rodillas porque había hecho por ella mucho más de lo que podía desear ni comprender.
¡Que no esté sola en el mundo!... ¡Figúrese usted que hoy le nace una hija!" -¡Gracias a Dios! -exclamó don Jorge dando palmotadas en los brazos del sillón de ruedas-.
Los ojos de Joseíto contestaron de modo elocuentísimo a la pregunta, y tras un breve silencio: -Pos si la cosa no estuviese ya tan pa granar, yo mesma te la traería -dijo la señora Pepa-, pero como ya, gracias a Dios y a la Virgen Santísima, estás tú tan requetemejorao...
Permanente en este mismo lugar, un tercio de siglo atrás, Franklin Delano Roosevelt se dirigió a una nación devastada por la depresión y se apoderada del miedo. Él pudo decir que los unicos problemas de la nación eran, gracias a Dios, sólo las cosas materiales.
Con que vamos a ver si alegras ese perfil y le das gracias a Dios de lo mucho que yo chanelo y de la mucha pupila con que me echó al mundo mi madre, que esté en gloria, y de que na más que en un doblaillo tengo yo más sabiduría que en to el terno el sabio Salomón y toíta su parentela.
¡Eso no! -Pues bien: ¡guárdese usted su agradecimiento, que yo, gracias a Dios, para nada lo necesito! Y, sobre todo, hágame el favor de no volver a sacarme estas conversaciones...