GA

Ga

 
quím. Símbolo químico del galio.
GAGol Average
Ejemplos ?
El país mantiene consulados en los siguientes lugares: 245 Peachtree Center Ave., Suite 2101 Atlanta, GA 30303 Tel: (404) 880-0805; Fax (404) 880-0806.
Yo no encuentro ni ga­ lante siquiera el vocablo esposa, porque su plural me trae a la memoria las manillas de hierro con que se sujeta a los criminales.
Aquí se me volvió la carne de ga- llina, y contesté: —Perdone su señoría que me niegue á jurar; porque mi religión me lo prohibe.
ALLISTICA APUNTES SOBRE LA LIDIA DE GALLOS Después de los datos tauromáquicos deben entrar los ga- llísticos Tratándose de espectáculos semibárbaros, el segundo es complemento del primero.
Las ga rantías oto rgadas po r b ancos o i nstituciones finan cieras y la s p ólizas d e seguros establecidas en el lite ral 1 y 2 d el pre sente a rtículo, no admitirán cláusula alg una q ue establezca trámite ad ministrativo p revio, ba stando para su ej ecución, el requerimiento por escrito de la entidad ben eficiaria de la garantía.
Pagarse. Agradarse, contentarse. Pagés, sa. Aldeano, payo, villano. Pago, ga. Lo mismo que pagés. Paladino, na. Claro, manifiesto.
Corrieron años tras años; después de una revolución venía otra revolución; hoy se perdía una batalla, y mañana se ga- naba otra batalla; cachiporrazo va, cachiporrazo viene; tan pronto vencido como vencedor; ello es que don Agustín Ler- zundi llegó á ceñir la faja de General de brigada.
Don Ramón buscaba siempre con quien compartir la ga- nancia, y apenas cogía entre las manos los cuarenta naipes ó cartulinas que componen la baraja, paseaba la mirada por el salón, y dirigiéndose á alguno de los palaciegos isitantes, decía: — ¡Eh!
¡ Qué grotesco era aquello! Las barbazas del apóstol, la mirada va­ga y extraviada y la puntiaguda caperuza por remate. Verdaderamente, era ridículo..., tan ridículo, que yo sentía un nudo en la garganta, y varias veces me froté los ojos para impedir que brotara algo.
rendición d e las ga rantías Cuando po r causas imput ables al adju dicatario no se suscri ba el contrato d entro del té rmino correspondiente, la entid ad deb erá decl ararlo como adj udicatario fallid o y dispon er su suspensión del RUP.
Afortunadamente, aunque muchos documentos originales de la Inquisición han desaparecido del Archivo Nacional, quedan los suficientes para probarle al padre Cappa que, sólo en Lima, quemó la santa y bienhechora treinta prójimos vivos, y catorce en estatua y huesos, contándose entre los achicharrados dos mujeres; y que el número de los sentenciados á azotes, ga- leras y demás penas, ascendió á cuatrocientos cincuenta y ocho.
Bueno, cuando malandra de esta o de cualquier otra categoría os diga que "su buen nombre y honor no quedan afectados por el proceso", pónganse las manos en los bolsillos y abran bien los ojos, porque si no les ha de pesar más tarde.