Flores

Flores

 
Isla de Indonesia en el archipiélago menor de la Sonda; 15 175 km2 y 700 000 h. La c. más importante es Ende. En 2003 se hallaron restos de una especie humana de poca altura y capacidad craneal (Homo floriensis), que habitó la isla hace 18 000 años.

Flores

 
Departamento del SO de Uruguay; 5 133 km2 y 24 739 h. Cap., Trinidad.
Ejemplos ?
uince días después del entierro de doña Teresa Carrillo de Albornoz, a eso de las once de una espléndida mañana del mes de las flores, víspera o antevíspera de San Isidro, nuestro amigo el Capitán Veneno se paseaba muy de prisa por la sala principal de la casa mortuoria, apoyado en dos hermosas y desiguales muletas de ébano y plata, regalo del Marqués de los Tomillares; y, aunque el mimado convaleciente estaba allí solo, y no había nadie ni en el gabinete ni en la alcoba, hablaba de vez en cuando a media voz, con la rabia y el desabrimiento de costumbre.
Y, en efecto, el Amor no se detiene jamás en donde no hay flores o ha dejado de haberlas, sea en un cuerpo, en un alma o en cualquier otra cosa, pero se posa y permanece donde encuentra flores y perfumes delicados.
Entiendo que esto sería extensivo a la gente que está con él, vale decir a Flores, a Puccio, y a algunos otros que lo puedan acompañar.
-Es que manque me lo hubieras tú pedio, yo no te hubiera dao aquel día los parneses, pero ahora que estoy ya enterao de que esa chavalilla ha preferío tu ramo de flores y tu anillo al mantón que el otro le quería regalar, ahora es cuando tengo yo la mar de gusto en que le regales tú este otro mantón que era el mejor que tenía mi mujer, que en paz descanse.
- decía cinco minutos después Joseíto, mientras Cayetano, devorado por la impaciencia, desdoblaba el mantón a la luz de uno de los faroles del alumbrado público, en una de las calles más solitarias del barrio -, pos dí tú que este mantón vale catorce mil millones de veces más que el otro, como que más que mantón es un canasto de flores.
Corrí ante uno de los espejos. Un ser de sueño se erigía ante mí, encapuchado de verde oscuro, coronado de flores de lis negras, enmascarado de plata.
-Güeno, pos bien, sí - dijo, tras breves instantes de silencio, el enamorado de Rafaela - le regalé una tumbaga y un ramillete de flores.
Pinochet: -Yo creo que Flores... dejémoslo aquí adentro para juzgarlo. Altamirano, para juzgarlo. Vuskovic, también, porque ése es un carajo que cagó al país.
A las señoras les mandó, como todos los días, delicadísimos ramos de flores, además, por extraordinario, un gran ramillete de dulces y doce botellas de champagne, para que celebrasen la mejoría de su huésped.
Además, es de una esencia sutil, porque si no no podría extenderse en todos sentidos ni penetrar inadvertido en todas las almas ni salir de ellas si fuera de una sustancia sólida, y lo que sobre todo hace reconocer en él una esencia sutil y moderada es la gracia que, según voz general, le distingue eminentemente, porque el amor y la fealdad están en continua pugna. Como vive entre las flores, no se puede dudar de la frescura de su tez.
También a Penfredo de bello peplo, a Enío de peplo azafranado y a las Gorgonas que viven al otro lado del ilustre Océano, en el confín del mundo hacia la noche, donde las Hespérides de aguda voz: Esteno, Euríale y la Medusa desventurada; ésta era mortal y las otras inmortales y exentas de vejez las dos. Con ella sola se acostó el de Azulada Cabellera en un suave prado, entre primaverales flores.
Carvajal: -De La Moneda me han llamado por teléfono el ex ministro Flores (Fernando Flores, ministro de Hacienda) y el secretario de Allende (Osvaldo Puccio).