Euristeo

Euristeo (Eurystheús)

 
mit. Nieto de Perseo y rey de Midea, Micenas y Tirinto.
Ejemplos ?
Recobrada la razón, el Oráculo de Delfos le había indicado que para purificarse, debería estar al servicio del rey de Tirinto, Euristeo, durante doce años.
Este trabajo fue uno de los considerados como inválidos por Euristeo, ya que Heracles recibió la ayuda de su sobrino para llevarlo a término.
Sintió Atlas el peso, y todavía el Esteneleio no había desatado sus iras, Euristeo, y atroz ejercía en su descendiente el odio de su padre; mas, angustiada por sus largas inquietudes, 275 la argólide Alcmena, donde poner sus lamentos de vieja, a quien contar las penalidades de su hijo, atestiguados en el mundo, o a quien sus propios casos, a Iole tiene; a ella por los mandatos de Hércules en su tálamo y en su ánimo había acogido Hilo, y le había llenado el vientre de su noble simiente, cuando así 280 empieza Alcmena: “Favorézcante a ti las divinidades al menos, y abrevien las demoras cuando madura invoques a quien preside a las temerosas parturientas, a Ilitía, esa a la que a mí me hizo contraria la influencia de Juno.
Una noticia tengo que darte. Ya nació el noble varón que reinará sobre los argivos: Euristeo, hijo de Esténelo Perseida, descendiente tuyo.
Respondióle Atenea, la diosa de los brillantes ojos: —Tiempo ha que ése hubiera perdido fuerza y vida, muerto en su misma patria por los aqueos; pero mi padre revuelve en su mente funestos propósitos, ¡cruel, siempre injusto, desbaratador de mis planes!, y no recuerdo cuántas veces salvé a su hijo abrumado por los trabajos que Euristeo le impusiera.
En seguida llegó Ate a los campos cultivados por los hombres. Y Zeus gemía por causa de ella, siempre que contemplaba a su hijo realizando los penosos trabajos que Euristeo le impusiera.
Mas vivo está Euristeo, ¿y hay quienes creer puedan que hay dioses?”, dijo, y por el alto Eta herido no de otro modo camina que si venablos un toro 205 en su cuerpo clavado lleva y al autor del acto rehuyera.
Este coro es de mancebos, aquel de ancianos; ambos cantan en sus himnos los loores de Hércules y sus grandes batallas; cómo ahogó con su mano las dos serpientes, primeros monstruos que suscitó contra él su madrastra; cómo debelará dos insignes ciudades, Troya y Ocalia; cómo arrostró mil duros trabajos so el yugo del rey Euristeo, por disposición de la despiadada Juno.
Como dañino león acomete un rebaño de muchas vacas que pacen a orillas del extenso lago y son guardadas por un pastor que, no sabiendo luchar con las fieras para evitar la muerte de alguna vaca de retorcidos cuernos, va siempre con las primeras o con las últimas reses; y el león salta al centro, devora una vaca y las demás huyen espantadas: así los aqueos todos fueron puestos en fuga por Héctor y el padre Zeus, pero Héctor mató a uno solo, a Perifetes de Micenas, hijo de aquel Copreo que llevaba los mensajes del rey Euristeo al fornido Heracles.
Pero al volver, Atlas no quiso aceptar la devolución de los cielos, y dijo que él mismo llevaría las manzanas a Euristeo, el hombre que las había pedido.
Pélope al enterarse, los desterró de Olimpia. Los hermanos gemelos huyeron a Micenas donde fueron acogidos por su sobrino, el rey Euristeo.
Tras saber por las Hespérides lo que ocurría, mató a todos los piratas y devolvió a las muchachas a su padre Atlas, quien como recompensa le dio las ovejas de oro (adviértase que en griego μήλο mēlo puede significar 'oveja' o 'manzana') que le había pedido el rey Euristeo de Micenas.