Ejemplos ?
Hesíodo, Teogonía 124 Este poeta distingue claramente al Éter, elemento más bien abstracto que simboliza la región superior, del Cielo propiamente dicho, Urano, de carácter más personal. Se conserva fragmentos de obras de Eurípides, dónde señala que el Éter es consorte de Gea.
En 2001 hizo la versión de Las Troyanas de Eurípides para un espectáculo de Teatres de la Generalitat Valenciana codirigido por Irene Papas y por la compañía teatral La Fura dels Baus, que se reestrenó en Roma en septiembre de 2003; en 2008 el Teatro Español estrenó la misma versión dirigida por Mario Gas.
A esta labor le debemos Poemas, de Constantino Cavafis; Ocho poetas griegos del siglo XX, Orientaciones, de Odiseas Elitis y Medea, de Eurípides.
Sus gentes, calles y monumentos Locas por el Ejército Antología poética de C. P. Cavafis Ocho poetas griegos del siglo XX Medea de Eurípides Poemas de C. P.
Cavafis Orientaciones de Odiseas Elitis Las Troyanas de Eurípides Prometeo encadenado de Esquilo Versión teatral de Las Troyanas de Eurípides.
Discípulo de Anaxágoras de Clazómenes y de Zenón de Elea, fue amigo de Fidias y atrajo a Atenas al arquitecto Hipodamo de Mileto, al filósofo Protágoras, y al historiador Heródoto. En su época brillaron Sófocles y Eurípides —máximas figuras del teatro griego— y se destacó el círculo de Aspasia.
Eternizó de Sófocles la gloria Pintar a Edipo en su dolor infando; Ciñó Eurípides lauro de victoria El triste afán de Andrómaca llorando.
¡Cuánta mala epopeya orijinaron la Iliada i la Odisea! ¡Cuánta mala trajedia las obras de Sófocles i Eurípides! ¡Cuánta mala canción las odas de Píndaro i Horacio!
Porque nada hay tan cierto como estas palabras de Eurípides: «Cada uno se consagra con placer a las cosas para las cuales muestra más talento, a las que dedica la mayor parte del día en su afán de superarse a sí mismo».
La gloria de la mendicidad ilumina la pálida frente del héroe intachable de la tragedia de Eurípides y sitúa en el rango de las nobles mujeres del pasado a la juvenil esposa de una de las más exquisitas odas de Horacio.
Verdaderamente, no me sorprendería de que fuera cierto lo que dice Eurípides: «¿Quién sabe si la vida no es para nosotros una muerte y la muerte una vida?», y si en realidad estamos muertos.
Y como en Eurípides, Creon, al ver a Tiresias con una corona ceñida a la frente y sabiendo que le fue dada por los enemigos a causa de su arte, le dice: «me parece de buen augurio esta corona triunfal, porque estamos corriendo una gran tempestad, como sabes 8 », así yo tomo por un feliz presagio esta corona con que me honra tu mano; porque me encuentro en medio de una tempestad no menor que la de Creon, puesto que trato de triunfar de todos los que te aman.