Eugenio

Eugenio (Eugenius)

 
Nombre de varios papas.
Eugenio I, san (m. 657) Papa en 654-657. Luchó por la concordia entre la Iglesia y el emperador de Bizancio, Constantino II.
Eugenio II (m. 827) Papa en 824-827. Permitió la Constitutio Romana de Lotario.
Eugenio III (m. 1153) Papa en 1145-53. Promulgó la segunda cruzada junto con Federico Barbarroja y firmó en 1153 el Concordato de Constanza.
Eugenio IV (Gabriele Condulmer) (1383-1147) Papa en 1431-47. Luchó contra el Concilio de Basilea. Promulgó la bula que estableció la unión con los griegos y pactó la paz entre la iglesia y el emperador Segismundo.
Eugenio I, san (m. 657) Papa en 654-657. Luchó por la concordia entre la Iglesia y el emperador de Bizancio, Constantino II.
Eugenio II (m. 827) Papa en 824-827. Permitió la Constitutio Romana de Lotario.
Eugenio III (m. 1153) Papa en 1145-53. Promulgó la segunda cruzada junto con Federico Barbarroja y firmó en 1153 el Concordato de Constanza.
Eugenio IV (Gabriele Condulmer) (1383-1147) Papa en 1431-47. Luchó contra el Concilio de Basilea. Promulgó la bula que estableció la unión con los griegos y pactó la paz entre la iglesia y el emperador Segismundo.

Eugenio (Flavius Eugenius)

 
(m. 394) Emperador de Occidente.
Traducciones

Eugenio

Eugen

Eugenio

Eugene

Eugenio

Eugène

Eugenio

Eugenio

Eugenio

SMEugene
Ejemplos ?
Transitoriamente vivieron en Bolivia, por esos mismos tiempos, los uruguayos Francisco Joaquín Muñoz, hijo del anterior, y el Coronel Eugenio Garzón.
Galo García Feraud le designa el nombre de “EUGENIO ESPEJO” al colegio nacional de Las Victoria, parroquia Las Lajas del cantón Arenillas.
o sé que día de Agosto del año 1816 llegó a las puertas de la Capitanía General de Granada cierto haraposo y grotesco gitano, de sesenta años de edad, de oficio esquilador y de apellido o sobrenombre "Heredia", caballero en flaquísimo y destartalado burro mohino, cuyos arneses se reducían a una soga atada al pescuezo; y, echado que hubo pie a tierra, dijo con la mayor frescura «que quería ver al Capitán General.» Excuso añadir que semejante pretensión excitó sucesivamente la resistencia del centinela, las risas de los ordenanzas y las dudas y vacilaciones de los edecanes antes de llegar a conocimiento del Excelentísimo Sr. D. Eugenio Portocarrero...
Capitanes— Nicasio Ramallo, Luis Pereira, Gregorio Urbano Millan, José Maria Rivera y Eugenio Aramburú, Lucas Bont, Cárlos Bounes, Pedro Ramos, Miguel Cajaravilla, Manuel Olazabal, Mariano Merlo, Juan O'Brien, Victoriano Corbalan, Juan Lavalle, Eugenio Hidalgo, Eugenio Necochea, Jaime Montoro, Juan Montoro, Pedro Noaylles y José Mora.
La contradicción con su militancia comunista y como prueba de su independencia por lo menos en este caso, Eugenio Petit Muñoz ha seguido los pasos de Ferreiro y así lo reconoce en una nota aunque demasiado breve y con limitaciones, en su libro Artigas y su ideario a través de seis series documentales que se editó en 1956 por el Instituto de Investigaciones Históricas de la Facultad de Humanidades y Ciencias, cuando yo ejercía su Dirección.
Un angora legítimo. - ¿Sí? Eso crees. Nunca habrá otro como Eugenio. ¡Ay de mí!. Y la gente que perpleja miraba aquella escena rió sorprendida.
Nosotros sentimos el orgullo de saber que fue un oriental, Enrique Martínez, el oficial que encabezó el núcleo del Ejército de los Andes que libró el primer combate por la reconquista de Chile en 1817 y no ignoramos por otra parte, que en aquel Ejército formaron decenas de oficiales compatriotas, entre los que destaco por más conocidos, a Hilarión de la Quintana, más tarde Gobernador sustituto de Chile, a Juan Espinosa, llamado por antonomasia “el soldado de los Andes”, a Domingo Torres, después de larga actuación como militar y político en el país hermano, a Ventura Alegre, a Eugenio Garzón, a Antonio Saturnino Sánchez, a Juan y Lino Ramírez de Arellano.
Pero ello será un rasgo distintivo de las vertientes del pensamiento liberal-positivista en la etapa siguiente, cuando los magros frutos de las transformaciones liberales obligaron a algunos a repensar el camino andado (Sarmiento, Alberdi), arrepentirse otros (el colombiano José María Samper), o en ocasiones, a resucitar el viejo y sublimado ideario pedagógico del liberalismo ante la frustración republicana o revolucionaria, como ocurrió con Eugenio María de Hostos, los discípulos de positivista comtiano Gabino Barreda en México, o Enrique José Varona en Cuba.
Después vinieron otros estros a seguir moldeándome: Emma Godoy, Emilio Alarcos Llorach, Cedomil Goic, Eugenio Coseriu, Bernard Pottier, Noam Chomsky, Jerome Bruner.
¿Cuántos otros nombres podría citar para trasuntar la seguridad de que también nosotros contribuimos con un buen aporte de sangre y de sacrificios a la libertad de Bolivia? Eugenio Garzón, Buenaventura Alegre, Modesto Sánchez, Gregorio Sánchez, Rufino Guat, Luis Pérez, Pablo Alemán, Juan Méndez, Juan Zeballos, Nicolás Trías, etc., etc., no son soldados desconocidos de 1810 a 1825, y eran uruguayos y combatieron muchas veces en Bolivia y por Bolivia… : Después de la Independencia Después de la Independencia, me demuestran mis apuntes que fueron pocos los uruguayos que llegaron hasta Bolivia a establecerse.
Su pie diminuto como generalmente lo tienen las andaluzas, y su talle tan flexible y delicado, que bien podía hacer su cintura de una liga, como dice Eugenio Sué.
Un boliviano de destacada actuación Recién en 1808 es que damos en nuestro ambiente con un hijo de Bolivia que poco antes, sin dudas, había llegado al país. Me refiero al doctor José Eugenio de Elías, quien aún en 1807 estaba en Charcas.