Esquilo

Esquilo (Aíschylos)

 
(525-456 a C) Poeta trágico griego. solo nos han llegado algunas de sus tragedias: la trilogía La Orestíada, Prometeo encadenado, Las suplicantes y Los persas, entre otras. Es considerado el padre de la tragedia griega.
Traducciones

Esquilo

SMAeschylus
Ejemplos ?
Lo que no creemos es que el dolor de esta «raza» sea el dolor de Esquilo, o el de Dostoievsky, o el de Tolstoi, o el de los indios del altiplano boliviano o el de los de la cordillera peruana, o el de Andreieff.
Allí acudía la juventud de Grecia a escuchar en las academias, el liceo y el pórtico las austeras lecciones de la moral, y no muy lejos se levantaban teatros magníficos para declamar, con el auxilio de la música, las grandes obras de Esquilo, Sófocles y Eurípedes, que alternaban con las del atrevido Aristófanes, a quien Menandro siguió después para oscurecer la gloria de cuantos le habían precedido.
Cuál fue del vate el ministerio, dilo dilo tú, culta y elegante Atenas, que temblabas de Sófocles y Esquilo en las terribles trágicas escenas: aún hoy las almas, do durmió tranquilo el crimen, de terror despiertan llenas, la pena al ver con que la suma diestra hiere a Edipo, y nefanda Clitemnestra.
Ya no brillaba en el combate rudo de Leónidas la diestra refulgente, cuando la musa helena, la musa de alas de águila de Esquilo, hendió los aires y voló a la escena, de la rapsodia enervador asilo, y con voz que aun resuena del mar Egeo en la sonora playa, ceñida de laurel la sien divina, al cadencioso son del ritmo jonio, y entre el fragor de la feral batalla lanzó el himno triunfal de Salamina!
ESQUILO LOS SUPLICANTES PERSONAJES DÁNAO, padre de los Danoides Pelasgo, rey de Argos Mensajero de los hijos de Egipto Coro de las hijas de Dánao La acción se desarrolla en la playa cerca de Argos.
A cualquier verso lánguido condenan, flaco, o infelice en número o estilo, y del nombre de verso lo enajenan. Siempre deben huir del común hilo, desviarse de bajos pensamientos, seguir la alteza y majestad de Esquilo.
La creatividad que produjo la veneración de los grandes conscientes de sus épocas y que la bifurcó en la divinización religiosa de la mayoría de las culturas o en el humanismo ingenuo griego: Dioses y hombres; hombres y dioses. Así, tanto el Prometeo de Esquilo como el Hamlet de Shakespeare, se admiran de la grandeza del hombre.
Nosotros, los cada vez más ágiles, los usurpadores del destino, corremos hoy sobre las aguas, cortándolas al doble tajar de nuestras hélices, porque supimos aprisionar el fuego, y el fuego, como nos anunció Esquilo, es el maestro que nos lo ha enseñado todo, ¡todo!, hasta fabricar lo álgido y helar el aire.
Racine se está hombreando ante los siglos con los grandes trágicos griegos: Esquilo, Eurípides, Sófocles, sus maestros, se ponen de pies cuando él entra en su academia, y le señalan alto puesto.
Grecia en los astros de oro tu nombre grabaría; en ti, el pagano numen renace y se completa; mas —con los ojos fijos de Jesús en la meta— gozas el pan y el vino de tu melancolía. El águila de Esquilo te regaló su pluma, el pájaro de Poe lo vago de su bruma, el ave columbina su corazón de miel.
ESQUILO LOS PERSAS PERSONAJES Coro de ancianos Acosa (madre del rey) Mensajero Sombra de Darío Jerjes (rey de los persas) La escena tiene lugar en Susa, capital de los persas, delante del palacio del Gran Rey.
Los griegos, con todo y su poderosa mentalidad, no fueron muy humanos con sus mujeres; Esquilo, poeta y filósofo, defensor de las instituciones patriarcales, llega a la peregrina teoría de que la mujer no es madre de su hijo, sino un temporal depositario del hijo del hombre.