Eros

eros

(Del gr. eros, amor.)
s. m. SICOLOGÍA Conjunto de deseos e impulsos eróticos y sexuales de una persona.

Eros (Érōs)

 
mit. Dios griego del amor, hijo de Afrodita y Ares.
Traducciones

Eros

SMEros
Ejemplos ?
No quebraré la estatua ni la pared marcada. Proseguiré tras nueva flor de un día con la certeza de que alguna noche sabiduría del eros preparará su muerte al alba.
Sin antaños de inocencias núbiles, con tu sonrisa antigua y su sed de primavera, retorna decantado el diamante de tu furia, libertario el progreso de otro cuerpo, comunal el vellocino de oro, y nuestra talla fértil de artesanales pastores… cuando la tierra imaginaba ardiente géiseres blancos y volcanes lubricados, primicias de nuestros intentos, se consuma y se disgrega… Cloe… experta Licenia, Dafnis…Dorcón afrodiasiarca, y entre gitones árbitros, Psique y Eros sin dilemas, Tánatos vencido, carcaj sin flechas, semilla de espermas conjugados en el prodigio de sus tibiezas.
Antistrofa I En vano, en vano en Pisa y en los templos píticos de Febo toda la tierra de la Hélada multiplicada la degollación de bueyes, si no reverenciáramos á Eros, tirano de los hombres, hijo de Afrodita, que tiene las llaves de los carísimos lechos nupciales y que prodiga calamidades á los mortales cuando cae sobre ellos.
Vuela por encima de la tierra y del mar salado que ruge sordamente. Eros encanta á aquel cuyo corazón furioso invade, alado como es y brillante de oro; encanta á la naturaleza de los animales que habitan en las montañas y de los que están en el mar ó nutre la tierra, y de los que Helios ilumina con su esplendor, y de los hombres.
Por último, Eros, el más hermoso entre los dioses inmortales, que afloja los miembros y cautiva de todos los dioses y todos los hombres el corazón y la sensata voluntad en sus pechos.
Por fortuna, sonreía Zeus, las guerras entre los estúpidos humanitos proseguían y parecían no tener fin, aunque los teóricos del eros lanzaran manifiestos, sentones y marchas.
Todo queda insinuante; bordeando la testosterona que en su estrip tan pasajero actualiza las neuronas. Reinas locas de los mitos agoreros inventoras de los tronos de los eros.
Él, en vez de diluirse cual retrógrada Manrique en la historia de las inutilidades del esfuerzo humano, como diría Brecht, se retrotrae hacia el único y eterno impulsador de la alegría de vivir y sufrir; y retar y vencer: Eros, y cual nuevo Catulo o Tibulo, acaso Salomón, por sus frecuentes alusiones a las pasiones bíblicas, oh cantar de los cantares, se deleita en el recuerdo nunca resentido de sus amores con esas ninfas serranas de Oaxaca; o con las sirenas voluptuosas de las costas o aún más allá, en las claras noches de Leningrado, con alguna Natasha, y con su calor de trópico, logra lo que ni Napoleón ni Hitler pudieron, derretir el invierno y la gelidez con toda su pasión corresponsal.
Los bucles de tus cabellos me tienen loca de amor; una pasión frenética arde en mi pecho y me consume. Oye mis súplicas, oh Eros, y haz que Venga a compartir mi tálamo.
Joaquín Xirau, enamorado desque que llegó de un Vasco de Quiroga, de un Sahagún, fue ante todo un filósofo del amor o, si se quiere, de Logos y Eros, inseparablemente nidos.
«Los mortales le llaman Eros, el dios alado; los inmortales le llaman el Pteros, el que da alas.» Se puede admitir o desechar la autoridad de estos dos versos; siempre es cierto que la causa y la naturaleza de la afección de los amantes son tales como yo las he descrito.
Sócrates Hemos distinguido cuatro especies de delirio divino, según los dioses que le inspiran, atribuyendo la inspiración profética a Apolo, la de los iniciados a Baco, la de los poetas a las Musas, y en fin, la de los amantes a Afrodites y a Eros; y hemos dicho, que el delirio del amor es el más divino de todos.